19 de septiembre de 2019
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El Alcaná

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JAVIER RUIZ

Las sillas de camping

El Sindicato de Policía Local de Toledo ha difundido unas imágenes a través de su cuenta de Twitter en las que muestran un vehículo cuyos asientos fueron sustituidos por unas sillas de camping. La propia policía aseguraba sentirse asombrada por el hallazgo. La parte trasera del vehículo incluía una tumbona enganchada al final del maletero. El coche fue interceptado en La Abadía cuando echaba gasolina. Alguien abrió la puerta y se llevó las manos a la cabeza. Igual que en el Congreso. Abres el hemiciclo y no encuentras nada de lo que esperas.

Para empezar, sus señorías se han ido de vacaciones sin la tarea hecha. Deberían haber sustituido los escaños también por tumbonas. En esto, los propietarios del coche han sido más honrados y honestos. Han mostrado sus cosas tal cual son. En política, nada es lo que parece. Pedro ha puesto la tumbona en Doñana y se mece con las encuestas de Tezanos. Lo último que se escucha es que evitará las elecciones por miedo a la abstención. Yo ya no sé qué creer. Considero que el presidente del Gobierno ha tuneado el boletín oficial del Estado hasta ponerle alerones y el camping gas del presupuesto a favor. Pedro va a cambiar los asientos del Falcon si hace falta, como el paisano de La Abadía. Una butaca con cojín para cubrirse los riñones.

Los demás también engañan con sus cosas. Iglesias dejó el chabolo de Vallecas para vivir en Galapagar entre tumbonas y hamacas. Es el que más renta le ha sacado a ser pobre. Podría pasar como el propietario de un forito, y sin embargo, ya no engaña nadie. El comunismo arruina a los demás en progresión geométrica a cómo engorda la cuenta del líder. No sabemos si será ministro, pero quiere colocar a los suyos. Podemos ya son tan pocos que caben en el coche de las hamacas. Y a los que sobran, los tiran por la ventana. El país cabe en una furgoneta de melocotones o un camión de melones.

España funciona sola y va como una bicicleta sin frenos o un sidecar ajustado. Lo que uno imagina Mercedes Seiscientos termina en coche maqueado. Quién podría esperar que el pacto que este país necesita entre Psoe y Ciudadanos no salga porque sus líderes se odian. Apártense a un lado y dejen a otros. Cuando el factor personal eclipsa al resto, el motor se gripa. Rivera y Sánchez conducen furgonas que compiten por echarse de la carretera. Así no hay quien haga un viaje serio y tranquilo. El más listo es Casado, que va en su coche de toda la vida sin engañar a nadie. Es de derechas y suspira por comprar el autobús donde quepan todos los que un día hubo y después marcharon. Al PP le abren las puertas y le aparecen las tumbonas de mercadillo en lugar de mullidos asientos. Se los llevó todos Bárcenas y su banda. Todavía hoy paga la derecha la corrupción que carcomió su edificio.

Al volante de todo esto, no hay nadie ni se adivina. El Rey está en Mallorca y Letizia se lo lleva de incógnito. Creo que es mejor dejar las cosas como están y se encargue la policía o quien corresponda. Al notas de Toledo sólo le faltó un botijo colgando. La democracia española está como los asientos del coche. Igual cuando vuelvan de vacaciones sus señorías, no quedan ni ruedas sobre el suelo.

Una imagen del coche interceptado circulando con sillas de camping en Toledo
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