El Comentario

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Javier Guzmán Muñoz y seis más

Los contratos del futuro, Smart Contracts

La tecnología avanza a pasos agigantados, aunque a veces los cambios tardan en llegar. A menudo se fija 1983 como la fecha de nacimiento de Internet, aunque no sería hasta años más tarde que su uso se extendería hasta límites insospechados.

Es por esto que, cuando en 1994 Nick Szabo propuso la idea de crear Contratos Inteligentes​ o Smart Contracts, nadie podía imaginar que esta tecnología se empezase a implementar de forma tan generalizada. Sin embargo, sólo durante el mes de marzo de 2020 se establecieron más de dos millones de Smart Contracts, y desde entonces monedas digitales por valor de miles de millones de dólares se han estado transfiriendo de un rincón a otro del mundo gracias a estos contratos.  

Sin lugar a dudas, los Smart Contracts se han convertido en una herramienta tecnológica que poco a poco se ha ido introduciendo en nuestras vidas. Pero, ¿sabemos qué son? En palabras del científico de la computación que acuñó este concepto, Nick Szabo, un Smart Contract es una serie de promesas, especificadas de forma digital, que además incluyen protocolos a través de los cuales las diferentes partes cumplen estas promesas.  

El hecho de que estas promesas están especificadas de forma digital se traduce en líneas de código que un informático programa. Este código es desplegado utilizando la tecnología de blockchain​, de manera que el contrato generado se vuelve descentralizado (no se encuentra almacenado solamente por las partes que suscriben el contrato, sino por toda una red de ordenadores a nivel global), inmutable (una vez suscrito ninguna de las partes puede alterarlo) y transparente (las partes y terceros tienen acceso a él). Es más, este código desplegado se ejecuta automáticamente, sin necesidad de intervención humana, asegurando el cumplimiento de lo acordado. 

Entre las principales aplicaciones que organizaciones como la Cámara de Comercio Digita​l estadounidense han propuesto se encuentran el control de nuestra identidad digital, la administración automatizada de activos financieros, la contratación de hipotecas, la resolución de herencias o la gestión de seguros.  

Cada día cientos de miles de Smart Contracts se crean en todo el mundo, y cada vez están más presentes en nuestro día a día. Al igual que ocurrió con otras revoluciones tecnológicas, los Smart Contracts se están introduciendo poco a poco en nuestras vida y vienen para quedarse. Quizás, dentro de unos años, todos veamos normal que se contraten las hipotecas utilizando esta tecnología, o gestionaremos de esta manera los seguros de hogar.  

Artículo elaborado por: Javier Guzmán Muñoz, Jorge Villarrubia Elvira, Juan Carlos Villanueva Quirós, Arturo Acuaviva Huertos, Pablo Hernández Aguado, Beatriz Herguedas Pinedo y Boris Carballa Corredoira

Estudiantes de Quinto Curso del Doble Grado en Ingeniería Informática y Matemáticas en la Universidad Complutense de Madrid

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