El Comentario

El Comentario

ROBERTO RINCÓN

Lo que verdaderamente importa

2019/04/15/98167_robertorinconcolab275.jpg
Roberto Rincón

Llevo días dándole vueltas. Pero los acontecimientos de este fin de semana pasado, y desgraciadamente los que nos esperan, me ratifican en el título de este artículo.

Unos hablan de policías bolivarianas y bancas públicas; otros de fiscalías de maltrato animal; otros de prohibir a diestro y siniestro –más bien a diestro-; otros de trasvases, AVEs –que nunca llegan e igual no hacen falta-; otros de rebajas de impuestos; y otros de la buena gente que tienen entre sus filas o de que les gusta hablar claro.

Estos últimos, parecen haber enmudecido ante los ataques totalmente miserables y antidemocráticos que los partidos de la “trifálica” -Delgado dixit- han sufrido.

Ya sea en las calles o en las universidades, las hordas de ignorantes totalitarios parecen disfrutar del momento, mientras Doctor fraude y el mudito Page, no dicen nada al respecto. Aunque a lo mejor estoy poco informado y ha salido en defensa de la libertad y el respeto democrático. Mi duda es si está por encima o por debajo de su partido, como dice que está Castilla-La Mancha para él.

A Page parece que el gato Sánchez le comió la lengua, y desde su fracasado –pero lógico y sensato- destronamiento de la secretaria general del Doctor fraude, ahora ya no le importa con quienes pacta uno de los mayores embusteros que ha dado la política en los últimos tiempos.

Qué poco duró mi admiración por aquel acto de lucidez.

Ahora, por aquello de que cuando las barbas de tu vecina –del sur- veas pelar, pon las tuyas a remojar, se da abrazos, sonrisas y palmas con quien hace muy poco echó  a puntapiés.

Si a estos políticos del pesebre cortijero no se les mueve un músculo para denunciar los actos contra la libertad, o la degradación de algunas universidades que amparan las actitudes totalitarias –ver para creer- de estos niñatos del móvil, cuando la sinrazón se apodere de esta sociedad, será tarde.

Creer que si van a por otros no hago nada, porque a mí no me afecta, es no haber comprendido lo que la historia nos enseñó y que hay que recordar cada cierto tiempo: la libertad cuesta mucho conseguirla y muy poco perderla.

Pero cuando los mudos son los encargados de “diseñar” el relato y difundirlo a través de sus palmeros mediáticos o acto tras acto, sin pararse a pensar en las consecuencias, son tan cómplices de esos irracionales o más, pues su ingeniería social, simplemente para mantener el poder, les hace más peligrosos que los ignorantes que se dejan engañar.

Luego, la horda se los lleva por delante, pero ya es tarde.

Podemos entretenernos con la creación de registros de lobbies para asustar a quienes ejercen su derecho a recurrir parques temáticos, aunque no comparta los motivos que pueden haberles llevado a ello, y regodearnos con ello desde el atril de la portavocía del Gobierno, mientras utilizan a otros a lobbies camuflados cuando les interesa, sin registro mediante.

Pero si lo que verdaderamente importa, es silenciado, ninguneado o simplemente despreciado, poco importará lo demás.

A tiempo estamos de qué nos importe. Al menos al ciudadano de a pie.

COMPARTIR: