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CCOO ACUSA DIRECTAMENTE A LAS HERMANDAS PÉREZ DEL PINO, DE COMPO FACTORY

Denuncian a una empresa de Toledo por un despido “salvaje y sin acuerdo” de 32 trabajadores

Movilización de los trabajadores de Compo Factory Toledo Movilización de los trabajadores de Compo Factory Toledo

Las propietarias de la Compo Factory Toledo ejecutarán un ERE “salvaje y sin acuerdo” para despedir por las bravas y sin indemnización ninguna a 32 trabajadores, el 60% de la plantilla. Tampoco les han pagado la mensualidad de diciembre. Lo ha denunciado en una nota de prensa CCOO. 

La mayoría de los afectados llevan décadas en la empresa, algunos superan los 60 años de edad y “se ven en plenas navidades en la calle, sin haber cobrado sus nóminas y sin un euro de indemnización tras una vida laboral dedicada a Compo Factory”, denuncia Iván Gómez de la Torre, presidente del comité de empresa. 

CCOO y el comité recurrirán esta decisión de las hermanas Beatriz y Carolina Pérez del Pino, que entienden “absolutamente injustificada: A fecha de hoy, Compo Factory, subcontrata de Airbus a través del grupo Aernnova, no tiene más deudas que las salariales, en las que a juicio del sindicato “ha incurrido intencionadamente”. 

“Compo Factoruy cobra puntualmente los trabajos que sigue haciendo para sus clientes y, además, dispone de infraestructura tecnológica y humana, así como de herramientas legales y financieras, para capear la crisis coyuntural que afecta a todo el sector aeronáutico a causa de la pandemia, pero que las dueñas de la empresa se niegan a utilizar". 

“Esta situación sólo se debe a la ineptitud y la desidia de las hermanas Pérez del Pino. Su único afán es cargar sobre los trabajadores todos los efectos de la crisis”, denuncia Federico Pérez, secretario de Empleo de CCOO-Toledo. 

Las hermanas Carolina y Beatriz Pérez del Pino, herederas de la empresa que fundó su padre, “ni saben ni quieren saber. Se niegan a buscar soluciones para Compo Factory, que ha sido durante tres décadas una fábrica de hacer dinero para la familia Pérez del Pino gracias a las cargas de trabajo facilitadas por las empresas toledanas del grupo Aernnova y gracias a la cualificación y al esfuerzo de sus trabajadores. ¿Dónde está el dinero? Porque siguen cobrando puntualmente del grupo Aernnova". 

Las Pérez del Pino ya dejaron de pagar a su plantilla una parte de la nómina de octubre, y luego la de noviembre. A finales de ese mes dijeron que no pensaban pagar ni una nómina más y anunciaron un ERE “salvaje” que pensaban ejecutar sin pagar indemnizaciones, todo ello según CCOO. 

La movilización de CCOO y de los trabajadores, que estuvieron cuatro días en huelga; y las gestiones del sindicato con el Grupo Aernnova, autoridades laborales e instituciones públicas, frenaron los planes de las hermanas herederas, que llegaron a saldar parte de la deuda salarial durante la semana del puente de La Inmaculada; al tiempo que CCOO ponía sobre la mesa posibles alternativas para superar la crisis sin medidas traumáticas. 

Sin embargo, en vísperas de Nochebuena, las hermanas volvieron a su plan inicial: Un ERE por las bravas para  32 trabajadores, “un ERE salvaje, que por supuesto no tiene nuestro acuerdo y contra el que la asesoría jurídica de CCOO ya prepara recurso”, señala Iván Gómez de la Torre, presidente del Comité de Empresa.

“Las dueñas de nuestra empresa nos dijeron a primeros de diciembre que tienen solicitado desde octubre concurso voluntario de acreedores. No nos lo anunciaron en su momento y tardaron mucho en acreditárnoslo; pero una vez que nos consta que realmente han presentado esa solicitud, lo que queremos es que el juzgado de lo mercantil la atienda lo antes posible y designe administradores concursales capacitados para reconducir la situación”. 

“Creemos que Compo Factory tiene futuro. El gran error del fundador fue transferir a sus hijas la titularidad y la gestión de la empresa. Mientras tuvieron el aire de cola, siguieron ganando dinero limitándose a ver desde sus despachos cómo entraba carga de trabajo, cómo la plantilla la sacaba adelante y cómo el cliente pagaba el encargo. Lo malo es que cuando llegaron curvas y cuestas, las que están al frente de la nave no saben ni girar el volante ni cambiar de marcha; ni tampoco tienen interés por conducir la nave a buen puerto, solo quieren salvarse ellas”

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