13 de diciembre de 2019
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JAVIER RUEDAS ESTÁ AL FRENTE DEL PROYECTO Y LA JUNTA LO BENDICE

Un grupo de empresarios invertirá 148 millones de euros para construir un aeropuerto en Toledo

El toledano Javier Ruedas
El toledano Javier Ruedas

Un grupo de empresarios agrupados en la compañía Air City Madrid Sur ultima un proyecto para desarrollar un segundo gran aeropuerto comercial en Madrid, tal como adelanta este miércoles el diario El País. La instalación será una ampliación del aeródromo de Casarrubios del Monte (Toledo), a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital y estaría orientado a aerolíneas low cost. Los impulsores ultiman la tramitación administrativa en Madrid y Castilla-La Mancha —estaría a caballo entre ambas— para una infraestructura que, tras una inversión inicial de 148 millones de euros, echaría a andar en 2023 y que prevé en 10 años operar 55.000 vuelos anuales con 7 millones de pasajeros.

Que Madrid cuente con un segundo aeropuerto no es un proyecto nuevo, tal como recuerda El País. Los Gobiernos de Esperanza Aguirre e Ignacio González ya proyectaron uno en El Álamo, a apenas dos kilómetros del de Casarrubios, que habría obligado al cierre de este último. Pero el proyecto, en la órbita del fracasado Eurovegas, decayó junto a los casinos. Así, el aeródromo de Casarrubios, abierto en 1992, siguió funcionando y actualmente están instaladas allí 50 empresas con 300 empleados y más de 300 aeronaves realizan allí unos 70.000 despegues y aterrizajes anuales. Son vuelos de formación, recreativos, fotográficos…

“El proyecto nace sobre una realidad”, resume Javier Ruedas, consejero delegado de Air City Madrid Sur, es decir, “sobre un aeródromo que ya existe y ya tiene un espacio aéreo concesionado”, que habría que ampliar. De hecho, asegura, “ya teníamos un plan director para la ampliación en 2009, que se paralizó con el proyecto de El Álamo”. Esta vez, afirma Ruedas, es diferente. El proyecto está en un estadio de tramitación avanzada en Madrid y Castilla-La Mancha. Fuentes de la Comunidad de Madrid confirman que se ha verificado que los promotores cuentan con la capacidad económic y técnia para acometer el proyecto, que necesitará, no obstante superar un estudio ambiental.

Según los promotores la perspectiva de obtener las respectivas autorizaciones es favorable. En paralelo, se está tramitando en el Ministerio de Fomento un estudio de compatibilidad aérea, un análisis de la afección del aeródromo sobre otros. De nuevo, optimismo: “Es el único emplazamiento disponible en la Comunidad de Madrid”, explica Ruedas, por su distancia con Barajas.

Para hacer realidad su proyecto, que se ubicaría al norte del actual aeródromo, con un 70% de la superficie en Madrid (Navalcarnero y El Álamo) y un 30% en Toledo (Casarrubios), los promotores, explica El País, contemplan una inversión inicial de 148 millones de euros, para la que aseguran contar con fondos propios y otra vías de financiación. Es lo que costaría, dicen, adquirir los terrenos colindantes al aeródromo actual, sobre los cuales poseen ya acuerdos preliminares; construir una nueva pista de 3,2 kilómetros, ampliar la existente, levantar una torre de control, una terminal de 15.000 metros cuadrados, hangares, instalaciones de mantenimiento y dos accesos desde la A-5 y la R-5. “El Estado no pone un euro”, aseguran, recordando que la instalación ya tiene permiso de espacio aéreo.

Según las previsiones del equipo impulsor, las obras comenzarían en 2020 y el primer año de actividad, 2023, cerraría con 300.000 pasajeros de aviación comercial. En 10 años, se habrán multiplicado por más de 20, hasta 6,8 millones, con más de 50.000 operaciones al año, a lo que se sumarían la actividad ejecutiva (jets privados), la de carga y la general (vuelos de formación o recreativos).

Proyecto de singular interés

El portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Nacho Hernando, ha explicado hoy que este proyecto de ampliar el aeródromo de Casarrubios del Monte (en Toledo y muy próximo a Madrid) requerirá realizar un Proyecto de Singular Interés (PSI) pero, al comprender dos regiones, la tramitación final la llevará el Gobierno de España. Hernando, en la rueda de prensa del Consejo de Gobierno, ha respondido a preguntas de los periodistas sobre el proyecto que ha presentado un grupo de empresarios a la Comunidad de Madrid para impulsar el desarrollo del aeródromo de Casarrubios del Monte y convertirlo en un segundo aeropuerto comercial, de carácter privado.

El portavoz de la Junta ha señalado que, en lo que compete a Castilla-La Mancha, los trámites consisten en presentar una declaración de interés regional, que es un requisito previo para este tipo de infraestructuras, para luego pasar a realizar el Proyecto de Singular Interés. Pero al ser una infraestructura comprendida entre dos comunidades autónomas, también Madrid, que ya tiene la declaración de interés regional, tendrá que hacer su propio PSI, y finalmente "será el Ministerio el que lleve toda la tramitación", ha explicado.

Hernando ha precisado que la ampliación del aeródromo de Casarrubios es una inversión privada y serviría para descongestionar el aeropuerto de Barajas. Ha añadido que espera que las repercusiones en la comunidad de Castilla-La Mancha sean "las mejores posibles", por la cercanía con la comarca de La Sagra y con Talavera de la Reina. Según Hernando, "cien mil personas todos los días comen, beben y gastan en Barajas, y que parte de ese volumen pueda pasar a Castilla-La Mancha va a ser una buena noticia" para La Sagra y Talavera, por proximidad y la posibilidad de que las empresas trasladen a esas zonas parte de su volumen de negocio. 

Por su parte, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha subrayado que la "última palabra" sobre esta infraestructura le correspondería al Gobierno central.

La Comunidad, según Garrido, sí conoce los planes de Air City Madrid Sur y ha emitido un primer informe en el que se dictamina que cuenta con los recursos económicos y técnicos para llevar a cabo este proyecto. A juicio del presidente madrileño, las empresas "siguen apostando por Madrid", puesto que "creen en el potencial económico" de la región.

"Cualquier proyecto que sea bueno para la Comunidad de Madrid, que cree empleo y riqueza lo vamos a apoyar, siempre que cumpla con todos los mecanismos legales que hay que establecer, entre ellos, la declaración de impacto ambiental", ha añadido.

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