21 de octubre de 2019
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google+
Buscar
Publicidad Suscripción al boletín

LOS PANADEROS DE GUADALAJARA HAN SABIDO REINVENTARSE ANTE LA FALTA DE POBLACIÓN

La panadería tradicional, un negocio al alza

El sector de panaderías en Guadalajara no solo consigue mantener su presencia en muchos municipios de la provincia sino que en algunos ha crecido en los últimos años, y casi el 60 por ciento de los pueblos aún conserva su horno de pan con uno o dos trabajadores, gracias a la innovación y la ampliación de negocios como la repostería y bollería. Un hecho que coincide, tal y como ha señalado en declaraciones a Europa Press, el responsable del Sector de Alimentación, Bebidas y Tabacos de UGT en Castilla-La Mancha, Francisco Barba, con la firma del convenio para los próximos tres años, del que se van a beneficiar 800 trabajadores vinculados al sector panadero.

Pero si bien en los municipios de más de mil habitantes este negocio ha crecido, en los pequeños pueblos, de menos de mil habitantes --que son la mayoría en la provincia--, las panaderías tienen un hándicap importante para sobrevivir por la falta de población. Muchos de ellos han conseguido sobrevivir con apenas uno o dos trabajadores y "se van manteniendo bien porque ya no solo se dedican a la fabricación de panes sino que elaboran pastas y bollería", ha señalado Barba.

Precisamente, ese es el filón que las semimecanizadas o pequeñas panaderías están copando con su apuesta por la "variedad del pan", frente a las medianas y grandes empresas, que se dedican a la fabricación "industrial o semicongelado", y "con eso no pueden competir", ha aseverado el responsable de Alimentación de UGT en la región. En muchos puntos, la presencia cercana de una gasolinera o un negocio chino está contribuyendo también a que los panaderos de siempre no puedan competir. "Esto les hace mucho daño, les está hundiendo porque, aunque ha aumentado el consumo, en estos espacios montan su horno y venden más barato", ha aseverado Barba.

Como responsable de Alimentación de UGT en la región, ha asegurado que cada vez es mayor la demanda del mercado en un sector donde ya no solo se pide el pan de siempre sino, con cereales, sin gluten, con avena o centeno; un nicho de negocio que mantiene vivas muchas de las panaderías que sufrían riesgo de desaparición.

La demanda de pan ha aumentado en pueblos y ciudades en favor de la calidad y la variedad, abriendo nuevas vías de negocios pequeños y medianos frente a las grandes empresas que apuestan por líneas estandarizadas y precios, generalmente, más bajos. "Los que han apostado por innovar han conseguido mantener y subir su negocio", ha subrayado Barba, lamentando que también se han registrado cierres de panaderías "de toda la vida".

Sobre el acuerdo suscrito para el sector, aunque ha afirmado que ha sido duro si se tiene en cuenta que se ha prolongado durante casi dieciocho meses, siendo la negociación más dura hasta el momento en este ámbito por su duración, se ha mostrado satisfecho con lo que se ha conseguido.

Sindicatos y patronal han llegado finalmente a un acuerdo que va a garantizar al sector de panaderías en la provincia una subida salarial "cerrada" del 2 por ciento para los años 2019 al 2021. "Ha costado más que nunca pero ha sido muy positivo porque se han conseguido importantes ventajas para los trabajadores", ha dicho tras reseñar que dicho acuerdo afectará tanto a las grandes empresas como el Grupo Bimbo; medianas como Europastry, y las pequeñas y tradicionales donde se tahonas y panaderías pequeñas de pequeños municipios en la provincia. De los casi 800 trabajadores afectados, casi la mitad se concentran en el Grupo Bimbo y Europastry, mientras que el resto forman parte de las más pequeñas.

La subida del 2 por ciento afectará tanto a los complementos fijos como a los variables y se traducirá --afirma Barba-- en una media anual de 700 euros para los trabajadores de las panaderías semimecanizadas o tradicionales, que serán los más beneficiados.

El sueldo medio de un panadero de una panadería tradicional se sitúa en los 15.000 euros al año, y 3.000 euros más en caso de panadería mecanizada, que en el caso de las de alto rendimiento se eleva hasta los 19.000 euros.

El convenio también contemplará, por vez primera, un día de asuntos propios desde éste año y, a partir del 2020, una reducción de la jornada laboral en ocho horas.

COMPARTIR: