SERGIO GUTIÉRREZ, SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DEL PSOE DE CLM Y DIPUTADO NACIONAL

"Estamos muy vigilantes para que no haya desigualdad entre Cataluña y el resto de regiones"

Sergio Gutiérrez (Escalona, Toledo, 1982) nos cita en la sede regional del PSOE de Castilla-La Mancha, donde ejerce como secretario de Organización desde 2017. Es el hombre fuerte de Emiliano García-Page en el partido, en definitiva. Llega conduciendo desde Madrid, donde acaba de participar en una sesión del Congreso en calidad de diputado nacional por Toledo. Allí está más cerca (física y políticamente) de Pedro Sánchez, el líder nacional socialista y presidente del Gobierno, lo que le ha costado críticas desde la oposición por una supuesta incoherencia política de la que logra escapar a base de moderación y un discurso bien trabajado. Repasamos el futuro del trasvase, del ATC de Villar de Cañas, el nuevo Estatuto o la nueva financiación autonómica.

Hablo con el secretario de Organización del PSOE regional y, a la vez, diputado nacional socialista en el Congreso. ¿Se puede ser el número dos de Page en Castilla-La Mancha y 'sanchista' en Madrid sin cortocircuitar políticamente?

Es perfectamente compatible defender un proyecto progresista de país y, al mismo tiempo, defender con fortaleza desde Madrid los intereses de Castilla-La Mancha. Es un orgullo haber conseguido que la política del agua antes mirase al Levante y ahora mire hacia el Tajo o haber cerrado el proyecto del ATC de Villar de Cañas.

¿Pero no ha percibido nunca desconfianza dentro del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso por ser un hombre de Page?

No, todo lo contrario. Antes había una utilización partidista de Castilla-La Mancha para beneficiar a Cospedal en Génova y ahora, con todas las diferencias que pueda haber, la agenda de compromisos del Gobierno de España con Castilla-La Mancha es muy extensa. Eso después de 7 años de Rajoy que fueron, en la historia de la Democracia, en los que menos dinero se invirtió en nuestra región. Era necesario cambiar esa tendencia y los frutos se van a ver en los próximos años.

¿Qué sabor de boca le dejó la primera reunión de la Mesa de Diálogo entre el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña?

Me tranquiliza que los límites del diálogo estén meridianamente claros. Torra fue a Moncloa pidiendo amnistías y referéndums de autodeterminación y se fue con un "no" como una catedral. En ese sentido no hay nada que temer, por mucho que otros partidos intenten alarmar. Dicho esto, también considero que es necesario quitar al independentismo su victimismo, y si eso se hace con reuniones y con fotos, que se haga. Lo importante es que el Gobierno de España nunca va a vulnerar las leyes ni la Constitución y, en lo territorial, hay un compromiso muy férreo de que no se va a provocar desigualdad entre Cataluña y el resto de comunidades autónomas. En eso, desde el PSOE de Castilla-La Mancha estamos muy vigilantes.

Usted es un hombre de la plena confianza de Emiliano García-Page y seguro que ha analizado con él la primera reunión la cita entre Sánchez y Torra. ¿Qué le ha dicho el presidente regional?

Emiliano lo ha dicho por activa y por pasiva: cuando se debate sobre algo que afecta a todos los españoles, tienen que decidir todos los españoles. Y va a ser garante de eso.

Hay muchos castellano-manchegos que se sienten discriminados en relación a los ciudadanos de Cataluña. Peor tratados, en definitiva. ¿Entiende esta sensación después de una ristra de legislaturas bailando el agua en el Congreso de los Diputados al independentismo catalán y vasco?

Por supuesto que lo entiendo. Tanto es así que desde el PSOE hemos echado mucho en falta esos votos patrióticos de los diputados del PP y de Ciudadanos para no que la investidura de Pedro Sánchez no hubiese tenido que depender de los grupos nacionalistas o independentistas. Somos conscientes de que Castilla-La Mancha necesita un cambio de 180 grados en el reparto de la riqueza nacional, porque tenemos un déficit de casi mil millones anuales por el sobrecoste de los servicios básicos en relación a lo que recibimos por parte del Estado, pero hay que recordar que unos y otros no somos lo mismo. Cuando gobernó Zapatero se invirtieron prácticamente 2.000 millones de euros en Castilla-La Mancha, mientras que con Rajoy los millones de inversión ejecutados no llegaron ni a cien. Los mayores índices de desigualdad entre Castilla-La Mancha y otras regiones más ricas se han producido siempre con gobiernos del PP.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado que espera ofrecer en otoño una primera propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica. ¿Cuáles va a ser las exigencias irrenunciables de Castilla-La Mancha en ese sentido?

Es irrenunciable mejorar la financiación que recibimos. Lo que tiene que garantizar la financiación autonómica es que todos los ciudadanos españoles, con independencia de donde vivan, tengan igualdad a la hora de acceder a los servicios públicos básicos, que puedan disponer de una sanidad y una educación de calidad. Fíjese: en el paseo de la Castellana de Madrid hay el doble de habitantes que en los cien municipios de la Serranía de Cuenca. ¿Qué significa eso? Que garantizar los servicios públicos básicos en Castilla-La Mancha es mucho más caro que en Madrid, por seguir con el ejemplo. Por eso es absurdo que Paco Núñez, desde Castilla-La Mancha, defienda el criterio del PP, que pretende que el reparto del dinero se haga en base al número de habitantes. ¡Es un disparate! Por eso, el Gobierno castellano-manchego va a defender unos criterios diferentes de reparto, donde la población pese menos y la dispersión pese más.

¿Hay sensibilidad por parte del Gobierno de España para asumir ese cambio de criterio en el reparto de la financiación autonómica o espera una negociación bronca?

El Gobierno de España ha elevado a rango de Vicepresidencia el reto demográfico y la lucha contra la despoblación así que, obviamente, creo que va a haber sintonía en ese sentido.

La pasada semana ENRESA finiquitó el concurso para construir el Almacén Temporal Centralizado (ATC) en la localidad conquense de Villar de Cañas. ¿El proyecto está enterrado definitivamente o cabe la posibilidad de que el Gobierno de España se lo replantee aunque sea con otras características técnicas?

Le puedo decir con mucha rotundidad que el proyecto del ATC en Villar de Cañas está afortunadamente enterrado. El Gobierno de Castilla-La Mancha ya se ha comprometido a pasar de un proyecto de basurero nuclear a otro para liderar las energías renovables en España. Lo que pasa es que todo lleva su paso.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, afirmó hace pocos meses que "hay que decidir si hay que instalar uno, dos o tres emplazamientos y si hay que hacerlo por regiones". ¿Villar de Cañas en concreto o Castilla-La Mancha en general van a recibir residuos radioactivos?

El Gobierno ha paralizado el ATC en Villar de Cañas por los riesgos que conllevaba el proyecto en la seguridad nacional, ya que los técnicos decían que los terrenos no eran los más idóneos, tanto por riesgo sísmico como por riesgo de inundaciones, que son dos situaciones que ya hemos visto. A partir de ahí, obviamente hay que hacer algo con los residuos nucleares que generamos y esa decisión le corresponde tomarla al Gobierno de España. Una de las opciones es crear pequeños almacenes en las propias centrales nucleares.

La portavoz de la Junta, Blanca Fernández, ha asegurado que una empresa vinculada a Ignacio López del Hierro, marido de Cospedal, cobró 37 millones de ENRESA "sin poner una sola piedra" para el ATC. ¿Están dispuestos a aclarar esta cuestión en los tribunales?

El proyecto nunca debió ponerse en marcha en base a los informes técnicos, que colocaron a Villar de Cañas en el último lugar de entre los municipios candidatos. Por tanto, la decisión de que el ATC fuese allí quizá tenga algo que ver con que el marido de Cospedal acabara pocos meses en el consejo de administración de la empresa que lo iba a construir. Esto es algo, desde la ética política, cuanto menos reprochable. A partir de ahí, si hay alguien que tiene que tomar alguna línea de investigación, que la tome. No sé si habrá algo ilegal pero, al menos, suena raro.

Otra cuestión con la que el PSOE castellano-manchego es muy crítico con Cospedal es el Memorándum que rige la explotación del trasvase Tajo-Segura. ¿El Gobierno de Pedro Sánchez va a derogarlo?

Los nuevos planes de cuenca preparados por el Gobierno de España cumplen con las sentencias favorables del Supremo en cuanto a la protección del río Tajo y derogan de hecho el Memorándum de Rajoy y Cospedal. Este giro de 180 grados hace que en España se deje de mirar la rentabilidad económica del agua para empezar a mirar la sostenibilidad medioambiental del río. Aunque desde Castilla-La Mancha vamos a reivindicar un aumento más de los caudales ecológicos, con los tres medidores en Aranjuez, Toledo y Talavera, la propuesta inicial del Gobierno ya supone aumentar un 70 % el mínimo de agua embalsada en los pantanos de cabecera y eleva el mínimo no trasvasable de 400 a 650 hectómetros cúbicos, lo que garantiza agua en cantidad y de calidad para el río.

Pero a día de hoy el Memorándum sigue vigente y, en base a las reglas que establece, se siguen aprobando trasvases...

Los nuevos planes de cuenca entrarán en vigor en 2021 y están por encima del propio Memorándum, al que, por lo tanto, derogan de facto de manera completa. No se nos puede escapar que, por primera vez en 40 años, quien está a la defensiva es el Levante y quien está ganando la batalla es Castilla-La Mancha.

El delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, dijo hace pocos días que en Moncloa no se plantea el "trasvase cero". ¿Le decepcionaron sus palabras?

Desde Castilla-La Mancha valoramos mucho el cambio del Gobierno de España en las políticas de agua pero no nos vamos a conformar. Lo que vamos a ver en esta legislatura es un trasvase muy cercano a cero para todo lo que no sea consumo humano. La sociedad castellano-manchega, aunque a unos les guste más y a otros menos, comprende que pueda haber trasvases si se necesita para beber, pero desde el PSOE de Castilla-La Mancha vamos a seguir defendiendo a pies juntillas los trasvases cero para regadío.

El PP de Castilla-La Mancha ha dicho en numerosas ocasiones que asumirá como propias las conclusiones de la Mesa Regional del Agua, incluso aunque difieran de los postulados de Génova. ¿No es un motivo de alegría que, por primera vez, Castilla-La Mancha esté dispuesta a defender con una única voz sus intereses hídricos?

Pues bienvenido el cambio de discurso y ojalá, pero es que lo importante no son las declaraciones, sino los hechos. El PP ya anunció que se posicionaría a favor del agua en Castilla-La Mancha antes de verano y se rajó en la primera oportunidad que tuvo para demostrarlo, cuando no se desmarcaron de la PNL de Vox en el Congreso para blindar el trasvase. 

¿No se cree a Paco Núñez, entonces?

Yo lo que espero es que a su cambio en las declaraciones le acompañen los hechos. Estaría muy bien si el PP de Castilla-La Mancha acompañase al Gobierno y a la sociedad castellano-manchega en esta pelea pero, si no lo hace, el Gobierno de Castilla-La Mancha ya tiene tomada la decisión firme de defender los intereses generales aunque sea en solitario. Por ahora, lo único que ha pactado el PP de Paco Núñez con el Gobierno de Page es la recuperación de los sueldos de los diputados regionales que quitó Cospedal a cambio de eliminar la limitación de mandatos del presidente.

Precisamente, desde el PP también están dispuestos a reformar el Estatuto de Castilla-La Mancha, aunque afirman que no quieren que haya más políticos en las Cortes regionales. ¿El PSOE considera irrenunciable cambiar la ley electoral y elevar por encima de los 33 actuales el número de diputados autonómicos?

¡Es que en el PP están obsesionados esta asunto! Para el PSOE no es algo importante. Cuando Cospedal cambió el Estatuto de Castilla-La Mancha en solitario solo fue para reducir el número de diputados, pero se le olvidaron los derechos sociales, el agua, el mundo rural... Nosotros no vamos a cometer ese error.

¿Pero el PSOE quiere aumentar el número de diputados en las Cortes regionales?

Ni sí, ni no. Es algo que hablaremos con el resto de las formaciones políticas y de las organizaciones sociales. Queremos que sea un Estatuto del conjunto de la sociedad castellano-manchega. Dicho esto, no deja de ser hipócrita que el PP ponga la lupa ahí cuando lo primero que pidió Paco Núñez a Page tras perder las elecciones fue recuperar el salario de los diputados que había quitado Cospedal. ¿Estarían dispuestos a renunciar de nuevo al sueldo a cambio de aumentar el número de diputados para que la ley electoral sea más proporcional sin aumentar el gasto público?

El PSOE siempre ha defendido que la ley electoral actual, que fue tachada por ustedes de "pucherazo" cuando la cambió Cospedal en solitario, es injusta. ¿Qué proponen para mejorarla?

Con la actual los socialistas hemos ganado con mayoría absoluta al PP, pero tenemos que ir hacia una ley electoral con la que todos nos sintamos representados. Eso, más allá del número de diputados, va a ser lo importante en la negociación. A diferencia del PP, en el PSOE no hacemos leyes electorales a medida. Creemos que es una regla que tiene que ser asumida por el conjunto de los jugadores, en este caso de las fuerzas políticas. 

Izquierda Unida, que no tiene representación parlamentaria en Castilla-La Mancha, ya ha exigido estar en las negociaciones para la reforma del Estatuto. ¿Se va a tener en cuenta la opinión de las fuerzas extraparlamentarias o la cosa va a quedar entre ustedes, PP y Ciudadanos?

Vamos a hablar con todos porque estamos buscando un proyecto compartido de región para las próximas décadas, al que se tiene que incorporar partidos políticos, organizaciones sociales y sindicales, etc. Ahora bien, tenemos que poner las cosas en el suelo y, si Izquierda Unida quiere negociar tendrá que fijar primero quién es su interlocución, porque en las últimas elecciones se han presentado bajo el paraguas de Podemos. Ya hemos pedido a Podemos, a nivel nacional, que nos designe el interlocutor, y consideramos que en ese interlocutor ya está subordinada la parte de Izquierda Unida.

Podemos, en Castilla-La Mancha, está en coma inducido y la espera de nuevos líderes. ¿Ese interlocutor que le proponen desde Madrid ya tiene nombre y apellidos?

¡No hablamos con muebles! Je, je, je. Vamos a poder hablar con ellos en breve espacio de tiempo pero por prudencia no le puedo decir nombres.

Usted que tiene olfato político, ¿cuáles será el gran escollo para sacar adelante el nuevo Estatuto? ¿No será el agua un tema tabú en el Congreso?

Sinceramente, no creo que el agua sea un gran escollo porque la sensibilidad nacional en Europa ha girado y ahora prima lo medioambiental. En esa batalla, Castilla-La Mancha va ganando. Y no creo que haya especiales dificultades en el Congreso puesto que el nuevo Estatuto castellano-manchego no va a suponer nunca un problema para España, ya que esta región sabe que forma parte de un proyecto nacional conjunto del que, si se quiere diferenciar por algo, es por liderar las políticas sociales.

Por cierto, usted representará a España en el Consejo de Europa y allí se está negociando la nueva PAC que tanto preocupa al campo castellano-manchego. ¿Es una utopía pensar en que se puedan mantener las partidas actuales cuando el punto de partida es un recorte del 14 %?

El Brexit ha dejado un hueco de unos 15.000 millones de euros en el marco financiero plurianual y nadie está dispuesto a asumir ese agujero. Esta es la montaña más grande que tenemos que saltar en la negociación de la PAC y, desde España, lo primero que necesitamos es un pacto de estado para ir todos juntos a la negociación e influir en todas las familias de la política europea. Si es así podemos conseguir mantener el paquete de la PAC. Dicho esto, la inmensa mayoría de los agricultores lo que te piden es poder vivir del mercado y no de las subvenciones. Quieren que se reconozca un precio justo a sus productos y ya estamos aprobando leyes en ese sentido.

El Gobierno de España ya ha modificado la Ley de la Cadena Alimentaria pero los agricultores y ganaderos no se dan por satisfechos y mantienen las protestas ¿Hay margen de maniobra para calmar al sector vía bajada de impuestos, por ejemplo?

Más allá de los impuestos, algo que no cuesta dinero pero que da muchísima tranquilidad a la agricultura son las medidas de intervención del mercado, con el objetivo de sostener los precios cuando hay crisis, y una política más fuerte de seguros agrarios. En esos pilares, junto al mantenimiento de los fondos de la PAC y el fortalecimiento de la agricultura en la cadena alimentaria, son en los que estamos trabajando.

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