BLANCA FERNÁNDEZ, CONSEJERA DE IGUALDAD Y PORTAVOZ DE LA JUNTA

"La lucha por la igualdad y un medioambiente protegido es el mejor legado que podemos dejar"

Blanca Fernández Morena (1972) se convertía el pasado 8 de julio de 2019 en la primera consejera de Igualdad de la historia de Castilla-La Mancha. Además, Emiliano García-Page confiaba en ella como portavoz del Gobierno regional tras una extensa trayectoria en distintos puestos de responsabilidad política: alcaldesa de Porzuna (Ciudad Real), diputada y portavoz del Grupo Socialista en el Parlamento autonómico y también diputada en el Congreso, aunque esta aventura fuera de las fronteras regionales le duró poco, desde abril del pasado año hasta que el presidente Page la recuperó para la causa política castellano-manchega ese mismo verano. Esta diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y madre de dos hijos recibe a EL DIGITAL en el Palacio de Fuensalida, sede de la Presidencia de la Junta donde tiene su despacho. En los días previos a la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, su agenda está todavía más apretada que de costumbre: "Ayer me acosté a las 11 y me he levantado a las 5 y media".

¿Por qué es necesaria en Castilla-La Mancha una Consejería de Igualdad como la que usted dirige?

Estrictamente necesarios son el Instituto de la Mujer y una perspectiva de igualdad en toda la acción de gobierno. En ese sentido, la Consejería es positiva para dar más peso a ese organismo autónomo que es el Instituto de la Mujer y para impulsar esa perspectiva integral feminista dentro del Gobierno. De verdad que se nota muchísimo cuando un gobierno trabaja desde cada una de sus consejerías, de forma coordinada e integrada, en materia de igualdad.

Se lo preguntaba porque todavía son muchos quienes opinan que la igualdad se consigue con el trabajo diario de las mujeres y no con la intervención de los gobiernos. O, incluso, que el movimiento feminista lo único que busca es la subvención pública...

La inmensa mayoría de las feministas y de los colectivos feministas no tienen ninguna subvención. Y aquellas entidades que tienen subvención no solo no se lucran sino que, normalmente, ponen dinero de su bolsillo para desarrollar su actividad. Otra cosa son los servicios que la Junta de Comunidades contrata con entidades profesionalizadas para prestar asistencia psicológica a menores, a mujeres violadas o víctimas de violencia de género, por ejemplo. En fin, servicios profesionales concretos por los que hay que pagar como ocurre con la sanidad, con la educación o en otros ámbitos.

¿Qué opinión le merece Irene Montero, la ministra de Igualdad?

Lleva muy poco tiempo y no tengo perspectiva para poder valorar su gestión. Honestamente, a mí me hubiera gustado que las políticas de igualdad hubieran seguido en manos de Carmen Calvo, que es una feminista clásica pero convencida, que tiene las ideas muy claras pero que es una esponja y que es una persona muy moderada. La moderación no es incompatible con la contundencia pero es importante para no asustar a nadie. No quiero decir con esto que no me guste Irene Montero, a la que le quiero dar una oportunidad. De hecho, el otro día la llamé por teléfono, se puso inmediatamente y se comprometió a estudiar las cuestiones que les planteé. Por ahora, no puedo decir que tenga queja con la ministra.

El anteproyecto de ley de libertad sexual redactado por Montero ha sido muy criticado, incluso desde el ala socialista del Gobierno. ¿Cómo ha vivido esta polémica?

En primer lugar, me parece que Pablo Iglesias se ha equivocado. No tiene que salir a defender a su mujer, que es lo que ha parecido. Aunque lo haya hecho sin intención o en calidad de vicepresidente del Gobierno, no puede dar esa imagen de macho alfa, lamento tener que decirlo. Irene Montero es suficientemente inteligente como para defender sus posiciones políticas ella sola. En segundo lugar, Podemos tiene que aprender a gobernar porque no lo ha hasta ahora. En el seno de un gobierno hay discrepancias, y es bueno que las haya, pero ningún concejal, consejero o ministro puede pretender hacer la batalla por su cuenta. No se pueden sacar a la calle los debates internos y hay que presentar un posicionamiento común una vez que se hayan resuelto.

¿Qué va a hacer Blanca Fernández el próximo domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer?

Desayunaré con mis hijos y disfrutaremos en familia de la mañana del domingo. Por la tarde acudiré a la manifestación feminista de Ciudad Real, que es la que está más cerca de mi casa.

Este año no se ha convocado huelga general con motivo del 8-M. ¿Le parece una decisión acertada?

Ha tenido mucho que ver el hecho de que este 8 de caiga en domingo, pero no descartaría que para el próximo año se pueda convocar otra huelga. El Gobierno de Castilla-La Mancha va a ser siempre muy respetuoso con las decisiones que toman entidades, colectivos, sindicatos y agentes sociales. Lo que sí hago es una llamada y una apelación directa para que las movilizaciones del 8 de marzo sean un auténtico éxito, porque estamos defendiendo una idea muy justa: el 50 por ciento de la población no puede quedarse fuera de todos los ámbitos en los que las mujeres nos seguimos encontrando infrarrepresentadas, que en este momento siguen siendo muchos. Estamos en un país privilegiado donde la igualdad es plena en la ley, lo que es una ventaja en relación a otros países, pero donde la igualdad material no es todavía una realidad. En definitiva, lo que queremos es compartir el mundo y una vida en igualdad de oportunidades con los hombres, ni más ni menos.

¿Usted se ha enfrentado a alguna situación machista especialmente sangrante durante su trayectoria política?

Le voy a contar algo que ahora, con mi edad y con mi experiencia, he entendido que era un complejo que no tenía solo yo sino que nos pasa a muchas mujeres, a las que se nos ha educado en la prudencia y en la discreción. Cuando comencé a ocupar puestos de responsabilidad, reconozco que me costaba mucho dar mi opinión. En una reunión en la que todos eran hombres, y normalmente de mayor edad, tenía siempre ese complejo de pensar que iba a decir alguna tontería y que lo que yo estaba escuchando era algo mucho más inteligente. Ahora puedo decir que la prudencia siempre es buena pero que también es bueno confiar en ti misma y en tus ideas para poder defenderlas. También recuerdo lo que me dijo un abuelillo de mi pueblo, al que tengo mucho cariño, que cuando di a luz a mi primer hijo y me veía con el carrito, me decía: "¡Todavía sigues de baja!". Es verdad que, antiguamente, aquellas mujeres de hierro e invisibilizadas, parían y se ponían a trabajar en el campo... ¡pero es que mi hijo tenía solo una semana!

¿En la Consejería de Igualdad tienen dibujado un perfil del machista y de las víctimas en Castilla-La Mancha?

Me niego a hacer perfiles de las víctimas porque machistas hay de todas las ideologías políticas, de todos las clases sociales y de todos los niveles formativos. Todas las personas, en un grado mayor o menor, seguimos teniendo reminiscencias machistas porque nos ha educado así. Eso no quiere decir que seamos malas personas, no, pero es saludable que nos replanteemos la situación, que es algo que yo hago constantemente. La clave es analizar qué es lo que está pasando para evitar que siga ocurriendo en el futuro. Un maltratador o un asesino de mediana edad, que ya está educado y tiene confirmada su personalidad, lógicamente tiene que pasar por la cárcel si comete una violación o una agresión. Y ya en prisión, a ser posible, que se rehabilite. Pero, de cara a las generaciones futuras, lo que tenemos que hacer de manera muy intensa y convencida es educar en igualdad, en las familias y también en las aulas.

En ese sentido, ¿cree que si VOX tuviese representación en las Cortes de Castilla-La Mancha supondría un lastre para sus políticas de igualdad? Fíjese el debate que abrieron con el PIN parental...

Es bueno, sobre todo, porque no influye en la actitud del PP, que en Castilla-La Mancha está y participa en todas las actividades sobre igualdad a las que son convocados. Y Ciudadanos, también. La ausencia de VOX hace que la oposición sea más libre en este sentido y no entre en debates estériles como el del PIN parental, que no hacen otra cosa que darle una idea equivocada a las familias de lo que se está haciendo en las aulas. Los castellano-manchegos pueden confiar plenamente en los docentes porque son unos profesionales como la copa de un pino y no consentirían que en sus clases se dijese ninguna barbaridad. No polemicemos con estas cosas, de verdad, porque es perder el tiempo. Lo único que buscamos es tener una infancia más libre y con la mirada más amplia.

¿Es frustrante para un político actual, con la inmediatez que lo devora todo, trabajar en una idea que posiblemente no florezca hasta dentro de muchos años?

Sí que es más complicado, como políticos, dar explicaciones de por qué estamos convencidos de que todo esta formación en igualdad va a dar sus frutos, porque es algo que muchas veces no se puede palpar. Pero, cuando bajas a lo micro, si vas a una actividad sobre mujeres científicas, por ejemplo, ves que los niños son esponjas y que el mensaje igualitario les cala inmediatamente. La lucha por la igualdad, junto a un medioambiente protegido, es el mejor legado que les podemos dejar a las generaciones futuras.

Le pregunta ahora como portavoz de la Junta. ¿Cómo definiría la relación entre los gobiernos de España y de Castilla-La Mancha?

(Piensa unos segundos y sonríe antes de responder) Es una relación de lealtad, sin dejar de tener claro desde el Gobierno de Castilla-La Mancha que lo primero es la defensa de los intereses de la ciudadanía castellano-manchega. Eso hace que, a veces, el presidente Page tenga que decir cosas que no son cómodas en Moncloa pero que se corresponden con la coherencia que un dirigente político debe de tener. Page no va a decir hoy algo distinto a lo que decía con Rajoy. Antes decíamos que el Estado nos debía 500 millones de euros del sistema de la dependencia, porque la ley dice que se paga al 50 por ciento, y ahora se lo estamos diciendo al Gobierno de Pedro Sánchez. Si el señor Montoro le dejó un problema a la señora Montero con el IVA nosotros vamos a seguir reclamando el dinero que no se nos pagó y seguimos estando infrafinanciandos en torno a los mil millones de euros al año aunque gobierne Pedro Sánchez. Lo hacemos con la máxima lealtad como institución y como socialistas, pero la mayor de las lealtades se la debemos a los castellano-manchegos que han confiado en nuestro proyecto político; no les vamos a defraudar. Si eso supone fricciones internas en alguna ocasión, lo asumimos como un hecho consustancial a nuestra responsabilidad. 

Pero, más allá de lo económico, también hay un trecho importante que separa ideológicamente a Page y a Sánchez. ¿Entiende que haya castellano-manchegos molestos que se sientan discriminados por el trato que le está brindando el Gobierno de España a los independentistas catalanes?

Entiendo que la gente mire con cierto resquemor y con cierta desconfianza la Mesa de Diálogo entre el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña. Pero también entiendo que la voluntad de Pedro Sánchez es desinflamar el conflicto catalán y, para ello, no hay arma más potente que dialogar y hacer política. Lo que estamos planteando desde el Gobierno de Castilla-La Mancha es que, además de atender al conflicto catalán, entre todos podamos analizar el modelo de financiación que queremos para haya una igualdad en el trato a todos las personas independientemente de su territorio y que la sanidad, la educación, la dependencia o las políticas activas de empleo se puedan prestar en condiciones homologables en toda España. 

Desde Cataluña no se está planteando la Mesa de Diálogo como un espacio de negociación económica sino como un avance hacia la autodeterminación y la independencia...

Ahí el Gobierno de España ha sido muy claro: de independencia, nada de nada. Ni autodeterminación, ni referéndum, ni independencia. No, no, no, no. En absoluto. Es muy difícil que los independentistas, que durante años han estado engordando esta bola para desviar su responsabilidad en la gestión de la crisis y en los casos de corrupción, ahora renuncien inmediatamente a su relato, aunque al final tendrán que bajarse de esa moto porque entre todos los españoles no se lo vamos a consentir.  

Paco Núñez, como líder de la oposición en Castilla-La Mancha, está pidiendo insistentemente una reunión con el presidente Page, que fue muy crítico con Rajoy, por ejemplo, cuando no le recibía en la Moncloa. ¿Por qué le niegan la cita?

Rajoy no recibió nunca al presidente de Castilla-La Mancha y Page recibió al señor Núñez a los pocos días de tomar posesión. En esa reunión acordaron varias cosas: trabajar con lealtad a lo largo de la legislatura una estrategia conjunta contra la despoblación, en la defensa del agua y en la reforma del Estatuto. Ahora bien, no puede ser que la agenda del presidente de Castilla-La Mancha se tenga que acompasar y amoldar a los intereses políticos y mediáticos de un señor como Paco Núñez, que día sí y día también está insultando. Entiendo que el señor Núñez necesita relevancia mediática, y más con los problemas internos que tiene en su partido, pero Page no va a ser su tabla de salvación. Cuando se alcancen acuerdos y compromisos que tengan que firmar tanto la señora Picazo como el señor Núñez, se les llamará y se hará. Por ahora no hay una justificación seria para mantener esa reunión, y lo que busca Paco Núñez es el victimismo y poder decir que no le damos la reunión.

Si se la dan le rompen ese discurso...

El señor Núñez tiene una estrategia para llevar al señor Page a donde a él le conviene. Lo que quiere es una foto y poco más, y la figura del presidente no está para eso. Vamos a trabajar los temas a los que nos comprometimos y, cuando tengamos un acuerdo, nos reunimos para cerrarlos.

Precisamente, el PP ya está dialogando con el Gobierno regional para la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha y también hará suyas las conclusiones que salgan de la Mesa del Agua regional. ¿Ha quedado definitivamente atrás la etapa Cospedal?

En el PP de Castilla-La Mancha siguen las mismas personas que estaban con Cospedal, que avalaban sus políticas y que aplaudían sus recortes. Su discurso si que está variando en algunas cuestiones como el agua, pero no es muy confiable este cambio porque ya se ha producido en otras ocasiones y nunca se ha materializado. Por tanto, ojalá la Mesa del Agua regional sirva para fijar una posición común de toda Castilla-La Mancha y saquemos el tema de la batalla política interna, para poder ir juntos a Madrid a defender que existimos, que también tenemos necesidades hídricas y que necesitamos un río Tajo vivo. Si queremos ser creíbles tenemos que dejarnos de peleas entre nosotros porque, si no, no nos tomarán en serio nunca.

Respecto al Tajo-Segura, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, que también es socialista, ya ha avisado de que plantear el "trasvase cero" no tiene sentido. ¿Cuál es la aspiración real del Ejecutivo autonómico en este sentido?

Siempre hemos defendido que hay que alcanzar 800 hectómetros cúbicos no trasvasables en Entrepeñas y Buendía. Castilla-La Mancha, anteriormente, ya se ha planteado fechas para conseguir cerrar el trasvase y es algo que solo ha servido para frustrarnos. No estamos pidiendo que Murcia muera en la miseria, ni muchísimo menos, porque entendemos que necesitan una transición y un tiempo para cambiar su modelo. Pero ahora estamos dando pasos en la dirección correcta porque, además, la vía de los hechos se está imponiendo y el cambio climático ya está aquí. Si hacemos caso a los científicos, en los próximos diez años España va a perder un cuarto de sus reservas hídricas, así que tenemos que pensar con sensatez, ciencia y tecnología cómo gestionamos el agua... y ahora hay soluciones y alternativas técnicas viables que no existían hace 50 años, cuando Franco comenzó el trasvase. En el fondo, Murcia se empecina en mantener con el Tajo-Segura porque el agua les sale gratis. Es una cuestión económica. 

Esta misma semana PSOE, PP y Cs han iniciado las negociaciones para redactar un nuevo Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. ¿Cuáles son los principales escollos a superar? ¿No será el agua uno de las cuestiones más sensibles?

Esperemos que el agua no sea un escollo. Si todos los partidos nos hemos comprometido a asumir las conclusiones de la Mesa del Agua regional, no tiene por qué ser motivo de fricción. Dicho esto, tengo una confianza muy limitada respecto al PP en este sentido. Ahora bien, ojalá me equivoque, sinceramente.

No cita la reforma de la ley electoral como uno de los temas espinosos en relación al nuevo Estatuto. ¿El PSOE no considera imprescindible cambiar la ley de Cospedal que en su día calificaron de "pucherazo" pero que todavía sigue vigente?

La negociación acaba de empezar y está todo muy abierto. Si queremos alcanzar un consenso no podemos marcar líneas rojas de entrada, aunque todos tenemos nuestra posición de partida. Desde el PSOE defendemos que el nivel de representatividad en Castilla-La Mancha tiene que aumentar, porque cada diputado castellano-manchego representa al doble de ciudadanos que un parlamentario gallego, por poner un ejemplo de una región similar. Además, aquí los partidos minoritarios lo tienen muy complicado para entrar en las Cortes y eso merma la voluntad ciudadana. Eso es lo que estamos defendiendo, incluso sin convenirle al PSOE, fíjese, pero mantenemos la coherencia.

Ahora hay 33 diputados en las Cortes regionales y antes de la llegada de Cospedal había 49. ¿Puede ser una buena cifra a recuperar?

En este momento no le puedo dar números. Será el vicepresidente Martínez Guijarro el que, a su debido tiempo, irá acordando con los grupos parlamentarios cada uno de los asuntos derivados del Estatuto. Y tengo la sensación de que la reforma electoral no va a ser de los primeros temas que se van a poner encima de la mesa. Quizá sea lo último de lo que se hable, porque el gran compromiso con la ciudadanía es que el nuevo Estatuto responda a sus necesidades más que a las nuestras propias. Yo creo que a la gente, en este momento, le preocupa más la sanidad, la educación o la dependencia que la ley electoral.

De hecho, tanto PSOE como PP coinciden en que el nuevo Estatuto de Castilla-La Mancha tiene que blindar los servicios sociales. ¿Cómo se va a traducir esa voluntad tan ambiciosa en el articulado del texto?

Si le aseguro que lo que se ponga en el Estatuto es absolutamente irreversible, le estaría mintiendo flagrantemente y en su cara. El nuevo Estatuto se podrá contrarreformar e incluso incumplir, de manera que podrá venir un nuevo gobierno a repetir las andadas de Cospedal. Ahora bien, le va a costar mucho más trabajo aplicar esos recortes, porque va a tener que dar muchas más explicaciones y se va a tener que retratar mucho más. Si lo quieren volver a hacer van a tener que reformar la ley más importante, la pequeña Constitución de todos los castellano-manchegos, para acabar con ciertos derechos que ahora van a quedar protegidos o blindados, como estamos diciendo coloquialmente.

Tengo la sensación de que los ciudadanos todavía no acaban de percibir que con el Gobierno de Page están siendo mejor atendidos en la sanidad pública...

Aunque los tiempos de espera son hoy mucho menores que años atrás, a nadie le gusta pasar 48 horas mal hasta que te atiende tu médico o vivir con incertidumbre durante el tiempo que transcurre hasta que te hacen una determinada prueba. Desde el Gobierno, esa angustia vital nos parece muy entendible y, además, no podemos pedir a un enfermo de hoy tenga perspectiva suficiente para analizar lo que pasaba hace cinco años. Eso lo ven mejor los profesionales sanitarios, que saben que tienen a su disposición más recursos, mejor tecnología, más personal o mejores instalaciones, y también los enfermos crónicos o de una edad avanzada, que te dicen que se nota muchísimo el cambio, que no es lo mismo, bajo ninguna circunstancia. ¿Que ya lo hemos hecho todo y no hay ningún problema? No, no. Hay muchas cosas todavía por hacer.

Usted dijo que la sanidad castellano-manchega está entre las mejores del mundo...

Me cayeron muchas críticas por decirlo, pero lo voy a repetir. En Castilla-La Mancha tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. Los informes de los expertos avalan que la sanidad pública española es la mejor del mundo y, dentro de ella, Castilla-La Mancha ha pasado del puesto 16 nacional a estar entre los 6 primeros. Sintámonos orgullosos de este sistema sanitario que nos atiende a todos independientemente del origen y de la cuenta bancaria. Puedo entender que el PP sienta que perdió muchos votos por su mala gestión sanitaria y quiera hacer ver que el PSOE es el mismo desastre, pero las encuestas de satisfacción sanitaria nos dicen claramente que la ciudadanía valora que hemos mejorado de manera notable, y se va a notar mucho más cuando están funcionando los nuevos hospitales.

Dice que se han reducido los tiempos de espera en la sanidad y así lo corroboran las listas oficiales. El problema es que la oposición no se las cree. ¿Por qué no aceptan una auditoría externa, como propone Ciudadanos, para acabar con las dudas?

¡Me parece una polémica increíble! Las listas de espera de Castilla-La Mancha están controladas permanentemente por el Ministerio de Sanidad. ¿Alguien piensa que el Gobierno de Rajoy no nos habría sacado los colores si hubiese habido algún incumplimiento de la normativa? Jamás nos ha puesto una pega. El PP que quiere que dentro de las listas esté absolutamente todo, para decir que todo va fatal, pero si yo tengo una cita de revisión médica para dentro de un año porque tengo un problema coronario entiendo que no es lógico pretender que esté en lista de espera, ¿no?

Por cierto, hablando de auditorías. El marido de la ex presidenta Cospedal, el empresario Ignacio López del Hierro, le ha pedido ante notario que aclare las "insidias" que, a su juicio, vertió contra él al relacionarle con la construcción del ATC de Villar de Cañas. ¿Ratifica sus declaraciones o quiere hacer alguna matización?

Le estamos pidiendo al Ministerio y a ENRESA que hagan un ejercicio de transparencia, mediante una auditoría, para que quede claro que en la construcción del ATC de Villar de Cañas no había otro interés distinto al de solucionar la gestión de los residuos nucleares en España. ¿Por qué preguntamos esto? Porque, a tenor de la información publicada, sabemos que Cospedal, siendo candidata a la Presidencia de Castilla-La Mancha, no quería el basurero nuclear; luego, ya siendo presidenta, el Consejo de Ministros decide ubicar el ATC en Villar de Cañas y ella estaba de acuerdo; posteriormente, se nombra como presidente de ENRESA a Francisco Gil Ortega, persona de confianza de Cospedal y en ese momento diputado regional del PP, aunque se informó en algunos medios que la Vicepresidencia del Gobierno entendía que este señor no reunía las condiciones; y pocos meses más tarde se publica que el marido de Cospedal tiene vinculación con una empresa a la que se le han adjudicado contratos millonarios desde ENRESA. Yo creo que, como mínimo, el Gobierno tiene que pedir explicaciones. Entiendo y lamento que el señor López del Hierro, que no es un personaje público, se pueda molestar y sentir ofendido, pero si su respuesta hubiese sido "sí, por favor, hágase la auditoría para demostrar que ni yo ni Cospedal tenemos nada que ocultar", hubiese sido mucho más creíble y mucho más inteligente que salir con esta especie de amenazas con la intención de amordazarnos. No vivimos en el siglo XIX como para que un señor con poder nos amedrente.

¿Teme acabar en los tribunales por este asunto?

Creo no haber dicho ninguna mentira ni haber injuriado a nadie. Y, con esa posición, iré a donde haga falta.

¿Pero el Gobierno de Castilla-La Mancha tiene constancia de la existencia de alguna irregularidad en torno a la construcción del ATC?

Si tuviéramos pruebas de alguna corruptela hubiéramos acudido al juzgado, lógicamente. Como el Gobierno de Castilla-La Mancha no tiene competencias en ENRESA lo único que pedimos es transparencia. Si hubiéramos tenido competencias nunca habría venido el cementerio nuclear a Castilla-La Mancha.

Sea como sea, lo que parece evidente es que todos los españoles hemos invertido 90 millones de euros en un ATC que finalmente no se va a hacer. ¿No hay forma de aprovechar las instalaciones que ya están construidas?

Si se puede hacer algo con esa instalación o no le corresponde decidirlo a las personas expertas en la materia. Yo no estoy suficientemente cualificada pero, en principio, veo muy complicado que sean aprovechable para la estrategia de energías renovables que la Junta tiene pensada para la zona. La verdad es que es una pena haber destinado tantísimo dinero público en algo que, en definitiva, no va a valer para nada. Desde el Gobierno regional no queremos ese modelo de desarrollo ni para Castilla-La Mancha ni para Cuenca. 

 

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