EMILIANO GARCÍA-PAGE, PRESIDENTE DE CASTILLA-LA MANCHA, ENTREVISTADO POR ESTHER ESTEBAN

"Mi objetivo es Castilla-La Mancha, no la Moncloa, y Ciudadanos no me repele"

 

Emiliano García-Page y Esther Esteban

La entrevista con EL DIGITAL se celebra en su despacho institucional del toledano Palacio de Fuensalida. Es un lugar amplio y soleado cuyas paredes han sido decoradas con cuadros luminosos y coloridos para darle un aire de modernidad que "no recuerde en nada a la etapa de Cospedal" . Durante el encuentro, de dos horas de duración, no hay preguntas sin respuesta ni temas tabú, y aunque uno de los temas recurrentes es la dimisión de quien fuera su predecesora, dice que no se alegra porque “personalmente no le deseo mal a nadie", pero sí se lamenta de que la imagen de esta tierra se vea manchada por malas prácticas políticas.

Emiliano García Page (Toledo, 1968) es plenamente consciente de que haber recuperado para el PSOE su tradicional feudo de Castilla-La Mancha, y la debilidad de sus adversarios del PP, le ha devuelto el estigma del ganador y sigue siendo uno de los barones más influyentes, cuya voz se hace oír en los poderosos y convulsos conciliábulos de Ferraz. Es un socialista “pata negra” pero es joven políticamente hablando, suficientemente preparado (licenciado en Derecho) y con amplia experiencia tanto a nivel orgánico (secretario general de los socialistas de Castilla-La Mancha) como como institucional (concejal, consejero de varios departamentos, vicepresidente y presidente del Gobierno autónomo, alcalde y senador), lo que le aporta un perfil muy potente en los tiempos que corren. A su abuelo materno lo encarcelaron los nacionales y "al paterno lo fusilaron los rojos por vivir al lado de un fraile", como suele recordar cuando se habla de la tensión que se vive en torno a la figura de Franco y la forma en que se hizo la Transición. Tal vez, por eso pone en valor el consenso y el diálogo frente a la tensión impostada de algunos.

Dice que su objetivo es gobernar la región y que no aspira a llegar a la Moncloa, aunque su futuro lo escribirá él. Reconoce que Ciudadanos "no le repele", pero que quiere ganar las elecciones por mayoría para gobernar sin muletas. Cree que habrá elecciones generales el año próximo, que Pedro Sánchez no puede agarrarse al puesto a cualquier precio ni lo hará, y que hablar de indultos para los independentistas es alentar la barra libre, algo muy peligroso. Afirma sin pelos en la lengua que, sin la tutela de Cospedal, Núñez y todo ese equipo se queda a la intemperie, y que si pierde puede acabar su carrera política. Anuncia como medida estrella de su programa un tipo de contrato para que los jóvenes no se marchen de esta tierra y reconoce sus diferencias con Milagros Tolón respecto a Pedro Sánchez. Es genio y figura.

¡Menudo final el de Cospedal! Supongo que usted se ha frotado las manos por su dimisión tras el caso Villarejo…

Lo que ha ocurrido es muy grave, y lo peor de todo es la explicación: ella ha intentado presentar como natural y normal espiar a los suyos y a los adversarios. Espió a todos, y lo hizo incluso utilizando las cloacas del Estado, que puede ser, en sí mismo, un delito. Reconoce que la persona que está en la cárcel (Villarejo) lo está por actos delictivos y, de eso, ella debería tomar nota. De todos modos, yo no soy un analista normal, y no se trata de que me esté frotando las manos. Fui quien la sustituyó en la presidencia de Castilla-La Mancha, y también fui su víctima preferida durante su gobierno.

 

¿Cree que también se utilizó el juego sucio contra usted ? Porque han hablado de espionaje a José María Barreda…

Ya veremos, pero lo que se ha publicado sobre que se contrató a Método 3 para que se indagara en los ordenadores de algunos colaboradores cercanos a José María Barreda es una actuación deplorable y un manejo corrupto que debe tener consecuencias. En cuanto a mí, hubo algo más que juego sucio. Nacho Villa se comportó en público como Villarejo en privado, y a mí ya no me extraña nada, ni la indignidad de Cospedal ni nada que venga de ella.

 

Hombre, admita que le puede sacar mucho partido a este final de su adversaria, y tal vez sea una ventaja de cara a las elecciones…

Yo no le deseo mal en lo personal ni a Cospedal, ni a López del Hierro, ni a nadie. Ni siquiera a quienes entran en la cárcel. Aunque, si le soy sincero, no sé si habría reciprocidad si fuera al revés. Políticamente, Cospedal ha hecho muchísimo daño a Castilla-La Mancha y, además, no ha sido buena persona. Tal vez todo eso se le ha vuelto en contra. Yo hubiera preferido que Cospedal, como prometió, hubiera seguido de candidata en Castilla-La Mancha, porque finamente la nueva dirección del PP se fundamenta en un incumplimiento más de Cospedal. Ella prometió quedase como jefa de la oposición y mintió como ha mentido ahora. Queriendo marcharse sin mancha ha terminado embarrada. La señora Cospedal ha dejado al PP de Castilla-La Mancha como dejó a la propia región.

 

¿Me está diciendo que ha dejado al PP como un erial?

Hay mucha gente de valor en el PP de Castilla-La Mancha. Es un partido grande y yo no subestimo a nadie, ni al nuevo presidente ni a la nueva dirección, pero han nacido con un pecado original y, o se confiesan y piden disculpas y hacen acto de constricción, o ese pecado se les llevará por delante.

 

Sin embargo, muchos piensan que si ella ha dimitido la ministra de Justicia también debería haberlo hecho. ¿Hay diferencias o no?

Yo veo clarísimas diferencias. Primero, la ministra dijo cosas indecorosas, pero ni tenía cargo público alguno ni ninguna responsabilidad política. Sus comentarios fueron imprudentes y desagradables, aunque creo que nadie resistiríamos que se hiciera pública una conversación privada. Cospedal fue mucho más allá, utilizando manejos indignos desde sus responsabilidades públicas y políticas.

 

¿Ustedes van a llegar hasta el final para saber si se espió esta casa o van a pasar página tras haber presentado su dimisión?

Creo que hay cosas que se van a saber y se sabrán. Pero lo que es evidente es que el comportamiento de Cospedal es indigno y deja al descubierto la peor cara de la política. Lo que me consuela es que los ciudadanos de Castilla-La Mancha, en estos tres años y medio, ya han comprobado que yo ejerzo mi cargo público de forma totalmente contraria a como lo hacía Cospedal. Aquí construimos hospitales frente a la paralización de las obras, levantamos los recortes frente a los ajustes duros que plantearon, etc. He hecho exactamente lo contrario que Cospedal, y no sólo en la vida política, también en la privada. Me siento muy orgulloso de ser un político que está en las antípodas de ella.

 

¿Qué opina del candidato del PP a las elecciones autonómicas, Paco Núñez, con quien se medirá en las urnas?

Si en el PP de Castilla-La Mancha, y lo digo con respeto, hace dos meses hubieran sabido lo que iba a terminar pasando con Cospedal, estoy absolutamente seguro que en vez de elegir a Paco Núñez habrían buscado otra opción. El reto que tiene ahora el señor Núñez es demostrar si puede o no gestionar y mantener la autoridad interna en la orfandad de Cospedal, porque hasta ahora todo el PP estaba bajo su paraguas y sin ella se quedan a la intemperie. Sin la autoridad de Cospedal, evidentemente, Núñez y todo su equipo se queda a la intemperie.

 

Hombre, en política ya sabe que nadie es imprescindible, y los populares aquí tienen muchos votos...

Sí, eso es cierto, pero no es fácil gestionar un partido donde hay muchas “vacas sagradas”, muchos políticos consagrados y con veteranía. Conozco a muchos del PP que se consideran muy por encima de la dirección actual del partido, y eso significa que no reconocen su autoridad.

 

¿Está diciendo que si Núñez no le gana a usted en las urnas le queda un telediario?

Si el PP no consigue ganar las elecciones, creo que lo van a tener muy difícil. Yo, al señor Núñez, no le puedo subestimar. Es un alcalde que ha ganado en su pueblo en varias ocasiones, pero el liderar el “postcospedalismo” no va a ser fácil y puede acabar con su carrera política.

 

 ¿Qué le quita el sueño al presidente de Castilla-La Mancha? ¿Qué es lo que más le preocupa de su región en este momento?

Lo que me quita el sueño fundamentalmente son los temas de empleo. El empleo no solo da estabilidad a las familias sino que aligera la carga sobre el gasto social. El empleo es la clave de todo. El empleo y la estabilidad empresarial son prioritarios. Ahora mismo somos la primera comunidad autónoma en confianza empresarial, porque los empresarios saben que este Gobierno no gobierna contra nadie, y menos contra ellos, sino que hay un clima favorable para la estabilidad.

 

¿Lo suyo con Podemos ha sido un matrimonio de conveniencia y finalmente habrá divorcio?

En la vida y en la política hay que hacer de la necesidad virtud. En la región no cabía un entendimiento distinto al del PSOE con Podemos porque era eso o, simple y llanamente, la inviabilidad gubernamental. Al haber sólo tres partidos, no había otra solución. Evidentemente, hubo un punto de inflexión en el momento en el que Podemos apuñaló el presupuesto y sus propios principios. Y en el futuro ya veremos.

 

Dígame, ¿si no le salen las cuentas gobernaría con Ciudadanos en Castilla-La Mancha?

Yo ya llevo muchos años en política como para anticipar acontecimientos. Quiero ganar las elecciones, gobernar sin ningún tipo de pacto ni coalición y, en definitiva, obtener la mayoría suficiente para gobernar en solitario.

 

¿Pero llegado el caso descarta cambiar de pareja de baile, dejar a Podemos y acercarse a Ciudadanos?

A mí Ciudadanos no me repele lo más mínimo. Quien ha sido más crítico con ellos en esta tierra es Cospedal. Yo coincido con sus planteamientos en muchas cosas, como también hay temas que comparto con Podemos, incluso, también coincido en algunos asuntos con el PP. Aunque ahora muchos están instalados en la confrontación, mi opción siempre es el diálogo y el consenso, y esa receta no me hado malos resultados.

 

Y, a estas alturas, ¿qué puede ofrecer a los castellano-manchegos para que le voten? ¿Cuáles son sus medidas estrella para la próxima legislatura?

Yo no voy a estar más de ocho años en el gobierno y, como dije desde el primer momento, necesito los próximos cuatro años para completar la reconstrucción y la puesta al día de la región. Vamos a buen ritmo, pero iría mejor sin necesidad de tener muletas. Estamos consiguiendo cifras muy buenas de recuperación tanto social como laboral o económica.

 

Presidente, admita que las cifras del paro todavía son muy preocupantes, y no me extraña que le quiten el sueño...

El paro es preocupante en el conjunto de España, pero aquí hemos acortado muchísimo la brecha que nos separaba con el resto del país. No sólo estamos creando más empleo joven y suprimiendo más el de larga duración que la media española, sino que se están instalando muchas empresas que crean empleo. Nos encontramos al llegar con una brecha de 5 puntos respecto de la media nacional y ahora la tenemos de 2. De todas formas, no nos resignamos. Las políticas de impulso económico desde las administraciones serán crónicas en el futuro. Ya no valen las estrategias del liberalismo absoluto donde la Administración mire para otro lado y piense que el mercado funciona solo. Eso es absurdo.

 

Adelánteme una de sus medidas estrella…

Va a haber muchas en relación con el empleo. Vamos a hacer una apuesta muy importante en materia de desarrollo industrial, a plantear una reconversión de todas las estrategias conforme a las nuevas dinámicas económicas. Queremos seguir facilitando el primer año de trabajo a los chicos y chicas que lleven un año sin encontrar empleo. No queremos que nuestros jóvenes, que se han formado aquí, se vayan fuera de nuestra tierra, ni de España.

 

Vamos, que habrá un nuevo tipo de contrato …

Sí. Una de las medidas estrella de nuestro programa será un contrato que llamaremos “contrato oportunidad”, que lo será para aquel chico o chica que una vez acabado su ciclo formativo lleve más de un año sin conseguir empleo.

 

Una curiosidad personal. ¿Se ha arrepentido alguna vez de no haber dado el salto a la política nacional y haberle disputado el liderazgo a Pedro Sánchez en las primarias?

No, nunca me he arrepentido de no haberme lanzado a la arena política nacional en el sentido que está planteando la pregunta.

 

¿Y descarta hacerlo? Aún es joven y la vida política es muy larga...

Bueno, yo participo en el “coro nacional” o, como usted dice, en la política nacional, porque hay mucha gente que sigue mis opiniones desde cualquier punto de España. Me siento gratificado con ser una voz más del PSOE y de mi región en el conjunto de España. Pero eso de trabajar en lo que se conoce en el Congreso como “de la M-30 hacia dentro” es una realidad que nunca me he planteado muy en serio. Sé que se ha especulado con eso, pero era sólo eso, una especulación.

 

Vamos, que ya no aspira a ser presidente del Gobierno de España, aunque en Castilla-La Mancha, por la limitación de mandato, esta sería la última vez que concurre. ¿Y luego qué?

Mi objetivo es la región, no la Moncloa, y ahora lo que quiero es revalidar el Gobierno y culminar con el proyecto que me planteé en esta legislatura. A partir de ahí hay bastantes más posibilidades de que yo pase a un plano discreto de la política que de mantenerme en el primer plano.

 

Pero usted es un animal político y esa especie no suele marcharse sin más…

De la política no me voy a ir nunca, porque efectivamente es mi forma de entender la vida. Ya hubo quien falseó una información diciendo que si ganaba Pedro Sánchez yo me iba a ir, y eso no es verdad. Nunca lo dije en esos términos ni de esa manera.

 

Efectivamente, algunos en su partido hicieron correr como la pólvora la noticia de que se iba a marchar…

Sí, lo sé. Sé que algunos de mi propio partido hicieren correr esa noticia como la pólvora, pero nadie va a marcar mis tiempos, aunque lo haga de mala fe. De la política no me puedo ir porque soy un vocacional, y si le soy sincero estoy satisfecho con mi trayectoria. Pero, como dice, el futuro en política nunca está escrito y nadie lo va escribir por mí.

 

A quien ni usted ni ningún “barón” socialista le hace ahora un "ruidito" es al presidente del Gobierno. ¿Quién ha cambiado, él o ustedes?

Yo sigo diciendo las mismas cosas, tanto en el parlamento regional, y ahí están las actas de las sesiones, como en los medios de comunicación. Ni me escondo ni he cambiado, pienso lo mismo que pensaba, pero sí es cierto que ya han pasado los momentos tensos de las primarias en mi partido -que le causaron unas profundas heridas internas- y lo pagamos muy caro. Pasadas las primarias, estamos gestionando la normalidad de un partido político en el día a día.

 

No hace mucho usted me dijo que Sánchez debía de tener cuidado con que le metan goles en su propia portería, refiriéndose a Podemos ¿Sigue pensando lo mismo?

La reflexión que tiene que hacer el Gobierno es cuántos de los goles que están entrando en su puerta son en propia meta. Tenemos una minoría parlamentaria de 84 diputados, y la coyuntura es difícil, pero con lo que Pedro Sánchez y el Gobierno en su conjunto tienen que ser más duros y estar más atentos es con los goles que nos metemos en la propia puerta. Y hay algunos asuntos, como la subida del salario mínimo interprofesional, que pueden llevar trampa.

 

¿Me está diciendo que Podemos, en los presupuestos que han pactado, han hecho trampas refiriéndose a la subida del SMI?

Con el salario mínimo interprofesional se ha hecho mucha demagogia. Cuando tomé posesión de presidente de Castilla-La Mancha, a mí también me intentaron hacer demagogia diciendo que tenía que cobrar dos o dos veces y medio el salario mínimo interprofesional. ¿Ahora, a nivel nacional, a quién le preocupa el salario mínimo interprofesional más en España? Pues a aquellos que se han autorregulado su sueldo en función de las veces que lo cobran por el salario mínimo. ¿A quién le va a subir más el sueldo con esa decisión? Pues, sin duda, a Pablo Iglesias y a Podemos.

 

Permítame un inciso. ¿Es o no una leyenda urbana que usted no se lleva bien con Milagros Tolón, la alcaldesa de Toledo, porque ella es “pedrista” desde el minuto uno?

Milagros y yo nos conocemos desde niños, de manera que no es cierto que tenga con ella una mala relación. Como es evidente, no coincidimos en todo, y en nuestra opinión sobre Pedro Sánchez seguramente discrepamos, pero nuestra relación es cordial entre compañeros.

 

¿Que usted sea una de las voces críticas con Pedro Sánchez es una ventaja o una desventaja de cara a las autonómicas?

Mis posiciones en relación con la política nacional no han estado premeditadas en función del rédito electoral. Lo más cómodo es hacerle la pelota a Pedro Sánchez y el “sí, bwana” a todo lo que diga, pero en el PSOE no somos así; jamás hemos sido una voz uniforme que nos pongamos en primera línea de saludo al líder. Yo voté a Pedro Sánchez en las primeras primarias, y he marcado una diferencia que es la que me hace estar en guardia en relación al independentismo. Aquí no es un problema de lo que diga Susana o Pedro. Eso es muy coyuntural. Es un problema fundamentalmente relacionado con el modelo de partido y con el modelo de país. Yo no voy a cambiar de posición en eso, créame.

 

¿La aplicación del 155, con la perspectiva del tiempo, fue un acierto o no?

La aplicación del 155 fue correcta y sirvió a su propósito. La única discusión es si se tenía que haber aplicado antes.

 

¿Y cómo se debe abordar en el futuro la relación con Cataluña? No parece que en el corto plazo tenga arreglo…

Primero hay que parar la amenaza, sin dejarse llevar por los ultimátum ni por los chantajes, y eso vale para el independentismo y para cualquier cosa en la vida. A medio plazo habrá que caminar hacía un mayor equilibrio económico y financiero entre todas las autonomías, y también en Cataluña. Será complicado, pero yo creo que detrás de todas las banderas que están enarbolando los independentistas lo que quieren es buscar privilegios económicos, y eso no lo permitiremos.

 

¿Va a pedir a Pedro Sánchez que cambie las reglas del juego del trasvase Tajo-Segura exigiendo que se respete a la cuenca cedente?

A Pedro Sánchez le pediré eso como mínimo, pero muchas cosas más respecto a este tema.

 

A pesar de todo, da la sensación de que en Castilla-La Mancha estamos condenados a que el trasvase Tajo-Segura, con el PP, con el PSOE o con el sursum corda sea eterno…

No estamos condenados eternamente a tener el trasvase Tajo-Segura. Es un tema que va a costar mucho, y es largo, pero si en el PSOE fuimos capaces de reconvertir nuestra posición en algo tan trascendente como el asunto de la OTAN, en este tema lo conseguiremos a largo plazo. Es más fácil no hacer trasvase del Ebro que quitar uno que ya está hecho de la época de Franco y que ha generado una inercia económica y social de todos los colores, y también negra y oscura en el Levante español. El agua tendría que ser incolora, pero desgraciadamente la gestión del agua no lo ha sido. Dicho esto, en estos 40 años de democracia el PP ha defendido los trasvases sin complejos, y ha hecho el doble en metros cúbicos que los que han hecho los gobiernos del PSOE. Nosotros hemos denunciado siempre los trasvases, independientemente de cuál fuera el color político del presidente del Gobierno de España.

 

Supongo que Pedro Sánchez tendrá clara su posición sobre este asunto, porque si no es así a usted le puede quitar votos…

Pedro Sánchez tiene clara nuestra posición. Yo no voy a confundir jamás los intereses de la Comunidad Autónoma con los de mi partido. Si eso pasase algún día, primero perdería las elecciones y después perdería mi credibilidad. A nosotros nos va bien electoralmente cuando los ciudadanos tienen claro que defendemos sus intereses por encima de los de nuestro partido.

 

Presidente, la industria agroalimentaria supone un 15 % del PIB de nuestra región (120.000 agricultores y 200.000 ganaderos). ¿Le va a ir la vida para que se mantenga el presupuesto de la PAC del 21 al 27?

Sí, es importantísimo. De hecho, he conseguido que el presidente del Gobierno se comprometa a incorporar en su agenda personal el objetivo de la PAC. No es algo inminente porque con Bruselas va todo con retraso, precisamente por el Brexit, pero con mi viaje a Bruselas hemos querido exhibir en Europa la unidad de todo el sector agroalimentario y de todos los sindicatos agrarios con el Gobierno. Ojalá y el PP se sumara a esa unidad con las organizaciones agrarias en temas como por ejemplo el agua y antepusieran los criterios territoriales a aquellos que son partidistas.

 

 

Su Gobierno ha vuelto a ser pionero en abordar los temas de violencia machista. ¿Qué destacaría de la nueva ley?

Destacaría la consideración de huérfanos de aquellos muchachos cuyas madres son asesinadas por su padre, que quedando vivo el padre hasta ahora no tenían la consideración de huérfano a efectos de la legislación española. A partir de ahora, en Castilla-La Mancha la van a tener a los efectos de amparo, de ayuda y de protección. Esta legislación amplía el espacio de protección en relación a todas las víctimas y también a los motivos de la violencia, y eso es muy importante para que no haya rendijas por las que se escape en un momento determinado el maltratador, y sobre todo la dinámica del maltrato.

 

¿Es verdad, como le acusan en la oposición, de que no ha gastado los fondos FEDER, y que, por falta de ejecución, vamos a perder 70 millones de euros en Castilla-La Mancha?

Esa acusación es increíble. Aquí nos encontramos un presupuesto de un plan de desarrollo rural devuelto por la Comisión, diciendo que era el peor documento que se había presentado en Europa. Entonces el Gobierno de Cospedal, el consejero de agricultura y yo tuvimos que trabajar durísimo para hacer una revisión express y que nos la pudieran aprobar. Hemos salvado 650 millones de euros que nos encontramos directamente en el precipicio con la anterior gestión. Además, estamos gastando los fondos europeos por encima de la media nacional. Y no sólo estamos gastando los que tenemos comprometidos, sino incrementando un 11,5 %. Por tanto, la acusación es falsa.

  

En resumen, presidente, usted se ve de nuevo en el palacio de Fuensalida…

Si los ciudadanos nos dan su confianza cumpliré mi objetivo de estar en Castilla-La Mancha ocho años. Voy a trabajar por terminar la segunda parte del partido. En la primera parte nos vamos a ir al banquillo con buen resultado, pero como el partido no acaba hasta el final, habrá que ver.

 

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