SEGUNDA DIVISIÓN B

El Talavera vuelve a ganar cuando más lo necesitaba y adelanta a un rival directo

FOTO: Ayuntamiento de Talavera
FOTO: Ayuntamiento de Talavera

El CF Talavera de la Reina ha vuelto a la senda de la victoria cuando más lo necesitaba. El conjunto blanquiazul se impuso con solvencia, por un claro 2-0, a un rival directo como el Jumilla. Un triunfo que permite a los cerámicos escalar posiciones en la clasificación y seguir dando pasos adelante en busca de su gran objetivo, la salvación en el Grupo IV de Segunda B. 

El choque comenzó con los pupilos de Fran Alcoy dominando la pelota y teniendo sus primeras tentativas sobre la portería visitante, con algún disparo lejano que salió algo desviado. Los talaveranos estaban mejor sobre el terreno y no tardaron en plasmar su superioridad en el marcador. Fue gracias a una jugada de Óscar Martín pasado el primer cuarto de hora de juego, con un centro pasado que controló bien Laerte dentro del área. El delantero cedió sobre la posición de Abel Molinero, quien se sacó un disparo perfecto que terminó al fondo de las mallas. 

Con el gol, el Talavera se fue sintiendo todavía más cómodo ante un Jumilla al que le costaba mucho trabajo tener la pelota. De hecho, fueron los locales los que seguían acumulando posesión y acercamientos, hasta que de un error nació el 2-0. Otra jugada de Óscar Martín por la derecha acabó con otro centro al corazón del área, que en esta ocasión la defensa no supo despejar de forma adecuada. El balón le cayó a Oca, quien se encargó de controlarlo, abrirse hueco para el disparo y terminar definiendo a la red en el minuto 31. 

Dos latigazos habían puesto el partido muy de cara a un cuadro cerámico que supo gestionar bien el último cuarto de hora de la primera mitad para marcharse con ventaja al descanso. Incluso, pudo anotar el tercero en una oportunidad marrada por Laerte. 

Sin sobresaltos

En la segunda mitad, el Talavera no bajó un ápice su intensidad y siguió manejando el choque a su antojo. Además, supo jugar con el agobio de un rival que nunca estuvo dentro del encuentro, aunque bien es cierto que dispuso de alguna opción para recortar diferencias. Por ejemplo, en el minuto 69, cuando una transición bien llevada por Diego Sánchez acabó con un centro muy peligroso que Carlos Sánchez remató desviado en boca de gol, en parte porque el terreno le jugó una mala pasada con un mal bote. 

El aviso se lo tomó en serio un Talavera que controló el encuentro y se protegió para evitar este tipo de acciones. Los de Alcoy no arriesgaron en ninguna zona del campo y acabaron facturando tres puntos fundamentales para acercarse a su objetivo de la salvación.

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