TERCERA DIVISIÓN

El CD Toledo se lleva un derbi caliente ante el Mora gracias al balón parado

FOTO: Laura Pérez (CD Toledo)
FOTO: Laura Pérez (CD Toledo)

Dos acciones a balón parado acabaron resolviendo el caliente derbi toledano en Las Delicias. Dos cabezazos, de Acuña y Chato, le dieron los tres puntos al CD Toledo ante un Mora que bien pudo merecer algo más. Y es que los locales, además de reponerse con el empate a un tempranero tanto de los visitantes, insistieron en la segunda parte y tuvieron opciones de, al menos, puntuar. 

Comenzó pronto el cuadro capitalino a cercar la portería de Toni y en los minutos iniciales ya se registraron ocasiones de mérito. De hecho, cuando sólo se habían consumido dos, en un córner bien botado al corazón del área Gavilán acabó echando la pelota fuera con todo a favor. No les iba a dar mucho tiempo a lamentarse a los verdes, puesto que en otro buen saque de esquina puesto en juego por Antón, Acuña se escapó de su marcador y entró con todo para cabecear a la red el 0-1. 

Las cosas se le ponían muy de cara a un CD Toledo que pudo abrir brecha en el minuto seis. Sin embargo, un pase de Acuña al espacio no lo aprovechó Rubén Moreno, cuyo remate cruzado se marchó fuera. Se repuso el Mora pasado el primer cuarto de hora, ante un conjunto capitalino al que, eso sí, le costaba mantener la posesión. De este modo, fue Héctor Maqueda, con pasado verde, el primero en avisar para los olivareros con un lanzamiento fuera. 

Fue una severa advertencia para los visitantes que acabó haciéndose certeza inmediatamente. Y es que en el minuto 17, un pase a la espalda de la defensa lo acabó controlando Kike Aragón, quien definió a la perfección en el mano a mano ante Machuca para establecer la igualada. El partido se reiniciaba y ahora eran los locales los que parecían sentirse más cómodos, con Butra gobernando en la medular mientras a Antón le costaba tener contacto con la pelota. 

Con este escenario, la última gran ocasión fue para los locales, en el minuto 36, tras otro error de bulto de la defensa visitante. Kike Aragón le robó la cartera a Chato y prácticamente se plantaba ante Machuca cuando tuvo que llegar a la carrera Santigosa para evitar que el atacante rematase. Fue la última opción de mérito antes de que el choque alcanzase el entreacto.

El balón parado decide

En la segunda parte, el decorado no cambió en exceso. El Mora mantuvo su plan de intentar controlar el centro del campo y buscar la espalda de los verdes. Fruto de ello, Borja Escoredo recibió otro balón al espacio y, cuando sólo le quedaba superar a Machuca, se decantó por un lanzamiento que se le marchó demasiado alto. La respuesta de los toledanos fue inmediata, con una acción individual de Álvaro Antón dentro del área pequeña que acabó con un disparo seco que se estrelló con violencia en el larguero. 

El partido estaba abierto, pero se iba a decidir con una acción de estrategia. Una falta lateral y algo alejada la botó al corazón del área Álvaro Antón. Allí, en el punto de penalti, apareció la cabeza de Chato para peinar el balón lo justo para despistar a Toni y acabar estableciendo el 1-2. Eso sí, corría el minuto 56 y quedaba mucho por delante. 

Un tiempo que se les hizo largo a los aficionados toledanos porque, además, el Mora se quedó en propiedad con el papel de dominador. La insistencia de los blancos fue constante ante un CD Toledo al que no le incomodaba dejarse manejar, aunque luego con la pelota no tuvo la pausa suficiente para merodear la meta de Toni o desconectar a los medios olivareros. 

De este modo, los de Carlos Calzada lo probaron de todas las formas posibles, incluso con el espigado central Sergio de Diego en la vanguardia para alternar los balones al espacio con un juego más directo ante la cerrada zaga capitalina. Su insistencia no se tradujo, todo hay que decirlo, en demasiadas ocasiones de acoso en el área del CD Toledo, aunque el choque pudo cambiar en el minuto 79. Una jugada a balón parado defendida muy lejos por la zaga visitante acabó con Alfre Ramos recibiendo solo y batiendo a Machuca, pero el asistente decidió levantar la bandera y el colegiado anuló el tanto. 

De ahí hasta el final, las interrupciones y las pérdidas de tiempo hicieron que el partido se fuera apagando con escaso fútbol y muchos nervios. Tantos, que al finalizar el encuentro se desató toda la tensión que había estado contenida durante los 90 minutos previos.

Con el 1-2 y tres nuevos puntos certificados, el técnico del CD Toledo, Manu Calleja, se dirigió a Carlos Calzada, que se acercaba a saludarle, en los siguientes términos según el preparador local: "Os jodéis", acompañando su expresión con un gesto de celebración. Al parecer, durante el choque algún jugador verde recibió algún insulto por parte del banquillo moracho -no del propio Carlos Calzada, que reconoció que durante el partido mandó callar a sus acompañantes en el mismo ante estas expresiones-. Eso pudo provocar la reacción de Calleja, ya con el duelo terminado, que calentó aún más a la grada y derivó en una situación tensa y algo desagradable, con la que se puso fin a un derbi con más nervios que fútbol.

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