La Pregunta

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¿Qué ha seguido pasando entre Madrid y Castilla-La Mancha en abril en relación con el Covid-19?

Los expertos buscan las razones por las que la epidemia de coronavirus ha afectado a unas regiones mucho más que a otras. El caso de Castilla-La Mancha es paradigmático al ser el territorio español en el que se han producido más fallecimientos por número de habitantes. La causa de la alta cifra de contagios puede estar en su proximidad a Madrid y a que ni siquiera en abril se paró el movimiento de residentes de la capital española a las provincias castellano-manchegas.

Ayer, El País daba por hecho que el "contexto epidemiológico" de Toledo, Ciudad Real y Albacete (las tres provincias que siguen e la fase 0) y "sus circunstancias de movilidad son las razones por las que tendrán que esperar para avanzar en la desescalada". Asegura el diario de Prisa que "son cuestiones relacionadas con su proximidad a Madrid" y que algo parecido ha ocurrido a Castilla y León.

Estas Comunidades tienen “unas condiciones particulares”, dijo este domingo Fernando Simón, director del Centro de Control de Alertas y Emergencias Sanitarias. Hacía referencia a “la distribución geográfica” de esas autonomías, con varias provincias limítrofes con Madrid -“donde ha habido un impacto altísimo de la epidemia”- y a la movilidad que existe entre ellas: “Eso ha hecho que Castilla-La Mancha y Castilla y León sean, junto con Cataluña y Madrid, las más afectadas”.

En marzo, tras decretarse el Estado de Alarma, Castilla-La Mancha y Castilla y León detectaron desplazamientos de residentes madrileños a ciertas zonas de su territorio, a través del relato de vecinos y alcaldes de municipios. Álvaro Gutiérrez, el alcalde de Escalona (Toledo) y presidente de la Diputación contaba hace un mes que su pueblo estaba como “en pleno agosto”. Y así otras muchas localidades de la región.

La primera semana de abril, cuenta también El País, los datos confirmaron lo que ediles y ciudadanos observaban: habían duplicado y hasta triplicado el número de tarjetas sanitarias de desplazamiento solicitadas y las citas sanitarias en atención primaria, centros de especialidades, Urgencias y hospitales: "Un mes después, esas cifras vuelven a reflejar el éxodo de miles de residentes en Madrid".

En Castilla y León, la petición de tarjetas sanitarias de desplazados creció un 77% de febrero a marzo.

En Castilla-La Mancha subieron aún más. Lo detectaron en las farmacias, en las tarjetas de desplazados y en la atención sanitaria. En febrero, en las farmacias castellano-manchegas se dispensaron 85.709 recetas electrónicas; en marzo, más del doble: 181.525. De ellas, 153.997 fueron a residentes de Madrid.

En las tarjetas de desplazados sucedió lo mismo. Durante la segunda quincena de marzo, y aunque Madrid es siempre la región que más solicitudes registra, se repartieron un 146% más que el mes anterior, fueron 3.106, y 2.431 fueron a ciudadanos madrileños. En abril volvió a ocurrir, de las 3.217 tarjetas sanitarias que hicieron en Castilla-La Mancha, 2.636 fueron a residentes madrileños. Y lo mismo ocurrió con la atención sanitaria: de 8.516 pacientes no residentes en la región que atendieron, 7.174 procedían de poblaciones madrileñas.

Fernando Simón dijo el domingo que esto supuso un “importantísimo impacto” en los servicios sanitarios de las dos autonomías. A pesar de eso, “han sabido adaptarse y controlar la epidemia de forma excepcional, han mejorado muchísimo sus capacidades y tienen sistemas muy adecuados”. Tan es así que Fernando Simón considera que las tres provincias que se mantienen en fase 0 en Castilla-La Mancha “se tendrán que reevaluar”: “Creo que en breve tiempo estarán en condiciones de pasar de fase”.

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