07 de diciembre de 2019
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La Pregunta

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EDCM

¿Qué indómito juez de la región habla sin pelos en la lengua sobre una polémica ley?

El debate sobre la reforma de la Ley del Menor ha vuelto a la actualidad, como cada vez que la sociedad se ve sacudida por execrables actos delictivos cometidos por gente menor de edad. El ultimo ha sido el horrendo asesinato del matrimonio de ancianos del barrio bilbaíno de Otxarkoaga.

A este crimen que ha conmocionado a toda España se refiere uno de los mayores expertos en la materia, el juez ciudadrealeño Emilio Calatayud, el magistrado que más años de ejercicio acumula en esta área en toda España, en un artículo en El Correo titulado “Cuando un niño mata es que todo ha fracasado”. Calatayud defiende la ley vigente y no está por la reforma. Ha hablado muy claro sobre el asunto, incluso a sabiendas de que algunas de sus opiniones pueden chocar de forma frontal con los políticamente correcto. Sus declaraciones no tienen desperdicio.

"Tendrá sus defectos y sus virtudes, pero no, no es blanda la Ley del Menor", subraya. Calatayud recuerda que "un niño de catorce años que ha cometido dos asesinatos puede ser encerrado durante doce años si pertenece a un grupo organizado o durante diez, si no está integrado en una banda criminal".

"Pues bien, hay terroristas con diez o veinte muertos a sus espaldas que han cumplido condenas de entre veinte y treinta años de prisión. ¿A cuánto le sale el muerto al terrorista? ¿Qué ley es más dura, la de los adultos o la de los menores?", se pregunta. Calatayud explica que el 80% de los niños y jóvenes que cometen delitos no son delincuentes. Luego, hay otro 10% que pueden salir adelante trabajando mucho con ellos. El restante 10% son "carne de cañón, chicos intratables que responden a cada oportunidad que se les da con nuevos crímenes".

"Que un niño mate significa que ha fracasado todo. Y, en primer lugar, los padres. Educar es una combinación de cariño y límites. Tenemos que aprender a decir ‘no’ a nuestros hijos, que no se van a traumatizar por eso. Tan malo es darle todo a un hijo como no darle nada", explica el juez. "La máxima responsabilidad -señala el juez Calatayud- es de los padres, está claro, pero cuando ocurren tragedias como las de Bilbao es que ha fallado todo el sistema: la escuela, los servicios sociales, etc... ¿Qué hacen unos niños de catorce años merodeando por ahí? ¿Cómo se comportaban en la escuela..., si es que iban? Y si no iban, ¿por qué no se actuó contra los padres? La justicia debe ser el último recurso, pero, a veces, es el primero porque todo lo demás ha fallado".

Y es en este punto, cuando Calatayud defiende la dureza de la actual ley que juzga a los menores delincuentes. "El hecho de que exista una responsabilidad compartida no quiere decir que los chicos no tengan que pagar por sus fechorías. Aunque hay quien lo cree o lo dice abiertamente, la justicia de menores no es una ONG", enfatiza. Y concluye así: "Es un error plantearse una hipotética reforma de la Ley del Menor al calor de la hoguera de la indignación ciudadana. Las leyes han de modificarse, siempre que se demuestre necesario, con sosiego y calma". "Por mi parte, debo insistir en que la norma está funcionando razonablemente bien".

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