Seat sigue apostando por el Gas Natural como alternativa ECO

La marca española ha invertido 6 millones de euros para aumentar la producción de su gama TGi, que son los vehículos movidos por gas natural comprimido, su solución de movilidad alternativa.

El Seat Arona ha sido el último modelo en incorporar una variante GNC, es decir aquella cuyo motor puede funcionar con dos combustibles, gasolina y gas natural comprimido, con lo que se asemeja a un híbrido.  El SUV urbano se une a los León, Ibiza y Mii, con lo que la gama de Seat cuenta ya con cuatro modelos de estas características. Gracias a esos seis millones de euros la producción diaria de vehículos de gas natural vehicular en Martorell ha pasado de 95 a 250 unidades.

Los modelos TGi añaden la ventaja de que duplican los depósitos de combustible y alargan la autonomía a la vez que consiguen reducir el nivel de emisiones y suponen un importante ahorro por el coste del gas. En comparación con un gasolina, el GNC es hasta un 51% más barato (el kilo de gas cuesta 0,90 euros y el litro de gasolina 1,32 euros); y frente a un diésel hasta un 40% más barato (el litro sale de media a 1,26 euros). De acuerdo con esas cifras, se pueden recorrer 100 kilómetros por menos de tres euros.

 

Según el director de movilidad sostenible de Seat España, Antonio Calvo, los vehículos de GNC son una gran solución de movilidad alternativa, ya que los eléctricos son de momento “inaccesibles” para la mayoría de los conductores por su precio y poco prácticos para viajar dada su escasa autonomía e infraestructura de recarga. De acuerdo con la patronal de consumidores europeos, el coste de propiedad de un GNC es un 71% inferior al de un eléctrico, un 11% respecto a un diésel, un 18% en comparación a un gasolina y un 22% frente a un híbrido.

Los Seat TGi tienen la ventaja añadida de que cuentan con la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico y son más sostenible. Su media de emisiones de C02 por kilómetro recorrido es de 95, que es la que exigirá la UE en 2020. La incorporación del Arona no es la única novedad en la gama, ya que el Léon TGi pasa a montar un propulsor TSI 1.5 de 130 CV mucho más agradable de conducir. Además, todos (menos el Mii, que sigue con dos) disponen ahora de tres depósitos de gas.

Esto ha permitido al León aumentar su capacidad de almacenamiento de gas hasta los 17,3 kg y a los Ibiza y Arona a 13,8 kg. Con ello consiguen una autonomía extendida funcionando con gas, para lo que, eso sí, han reducido la capacidad del depósito de gasolina a 9 litros. Esta decisión la han tomado según Seat porque así lo han demandado los clientes de la marca por la diferencia de precio que existe a la hora de repostar GNC y gasolina.

 

Preguntados por la posibilidad de que la falta de gasineras (actualmente en España hay 65, la previsión es que lleguen a 100 este ejercicio y a 300 en 2030) dificulte la compra de un vehículo con esta tecnología, Antonio Calvo ha respondido que no, porque la autonomía extendida con la que ahora cuentan permite recorrer toda España repostando en un punto intermedio.

Los precios con descuentos (incluyen campaña comercial y por financiar) parten de los 12.660 euros para un Ibiza, de los 15.740 para un Arona c y de los 19.120 de un León, en el que habría que sumar 1.020 euros si se opta por la carrocería familiar ST.

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