22 de octubre de 2019
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CHALLENGE DE GIMNASIA

Dos pequeños errores impiden a España redondear su actuación en el tapiz de Guadalajara

FOTO: Ayuntamiento de Guadalajara
FOTO: Ayuntamiento de Guadalajara

Una cuerda que se cayó al suelo y un nudo inoportuno e irrompible en el mismo aparato impidieron al conjunto español de gimnasia rítmica terminar por encima de la sexta plaza la final del ejercicio mixto en la Copa Challenge que se disputa en Guadalajara y que ganó Bulgaria. Las españolas llevaban un ejercicio muy correcto que les hubiera permitido aprovechar los fallos de otros rivales pero en la última fase de su composición llegó, primero, la pérdida de la cuerda y, después, un nudo que no hubo forma de deshacer. Ahí seguía el nudo, empeñado en ser visto, cuando las gimnastas terminaron y salieron del tapiz.

No pasó la nota de España del 14,500. Todo apuntaba a que cerrarían la clasificación cuando se confirmó una de las grandes sorpresas de esta Challenge, segunda categoría de la Copa del Mundo: el desastre del conjunto ruso, al que se unió también una actuación desafortunada de Bielorrusia, al que una pelota le rodó casi hasta la calle. Las mismas gimnastas rusas, excepto una, que se proclamaron en 2017 campeonas mundiales, sucesoras a su vez de las campeonas olímpicas en 2016, ofrecieron una concatenación de errores, caídas, imprecisiones y nervios que las dejaron con 13,200 puntos y unas caras que reflejaban más que pesar.

Mientras, en otro nivel, en este ejercicio mixto (cuerdas y pelotas) Bulgaria se impuso si dificultad. En un deporte en el cuesta ver cosas nuevas, las búlgaras llenan los ojos con lanzamientos originales, coreografías modernas y dinámicas y riesgos fáciles de seguir. Ganaron con 21,700 puntos, por 19,800 de Italia y 17,350 de Azerbaiyán.

En la otra final de conjuntos, la de cinco aros, la victoria fue para Italia, con 21,500 puntos que logró, además de con una ejecución impecable de su ejercicio, con una nota de partida al menos un punto mayor en dificultad que la de todos sus rivales. Bulgaria (20,350) y Bielorrusia (17,800) completaron el podio por delante de Rusia (17,700), que también tuvo una pérdida de aro y volvió a ver el podio desde abajo.

Concurso individual

En las finales individuales la rusa Arina Averina, subcampeona mundial, y su compañera Aleksandra Soldatova impidieron el pleno en Guadalajara de la israelí Linoy Ashram, que al título en el concurso completo ganado el sábado sumó este domingo el de pelota. Averina se hizo con los de aro y mazas y Soldatova con el de cinta, además de con la victoria sentimental ante la grada del Pabellón Multiusos, que la emocionó hasta las lágrimas con sus muestras de admiración.

Averina comenzó la jornada de clausura con un golpe de autoridad al imponerse en aro por solo una décima, la que sumó de más en la nota de ejecución respecto a Ashram; ambas presentaban el mismo grado de dificultad en su ejercicio. 19,500 para la rusa y 19,400 para la israelí en la nota final, sin opción para la bielorrusa Anastasiia Salos, tercera con 18,500.

Con la pelota entre las manos, Linoy Ashram fue invencible (19,250). Ofreció un complicado equilibrio entre delicadeza y fuerza, mientras veía fallar a sus principales oponentes. Soldatova perdió el control en un giro y tuvo que apoyar las manos en el suelo, y además dejó caer el aparato (16,600). La plata fue para la italiana Milena Baldassarri (18,400) y el tercer puesto para la otra israelí en concurso, Nikol Zelikman (17,750). Aunque terminó sexta por su menor dificultad de partida, la bielorrusa Katsyarina Halkina sembró por el tapiz una de sus habituales lecciones de arte en estado puro, con un ejercicio construido sobre su inexplicable control de la pelota con las piernas.

Arina Averina volvió a lucirse con las mazas, con mínimas imprecisiones (19,150). Ganó por delante de Soldatova, algo brusca en sus movimientos, como si le sobrase un punto de fuerza, y que esperó su nota con la cabeza cubierta por un sombreo con la bandera de España (18,800). Baldasarri sumó un bronce (18,500) y Ashram no estuvo acertada en esta final: perdió una maza, después de haber tenido que correr ya en otra ocasión anterior para no fallar en una recepción.

La cinta proporcionó, por fin, a Soldatova la ocasión de brillar, menos atropellada que con los otros aparatos y espléndida en la interpretación de la música (18,650). Ashram (18,150) y Averina (17,900) también ejecutaron sin errores y las tres favoritas se encontraron, de una vez, en el podio. 

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