16 de noviembre de 2019
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HABLAMOS DE SEXO

Pederastas y pedófilos, ¿saben lo que hacen? Cómo actúan (Parte I)

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Ana M. Ángel Esteban

No se sabe muy bien si se encuadran dentro de las Parafilias, porque es un trastorno de la inclinación sexual. Lo que más les excita y con lo que fantasean es con niños y personas que no consienten, y la diferencia de edad entre la víctima y el abusador es grande. La diferencia entre los dos es que el pedófilo “solo” se masturba con imágenes sin tener relaciones sexuales y el pederasta sí comete el abuso sexual.

 

POR SUPUESTO QUE SABEN LO QUE HACEN y, desde el punto de vista de la psicología y del condicionamiento, cualquier conducta asociada a un refuerzo, en este caso placer, queda cada vez más establecida y con tendencia a repetirse cada vez más… Y, así, la pescadilla que se muerde la cola. El placer que produce el sexo es uno de los reforzadores más potentes que existen. Los hay con una psicopatología severa que les empuja compulsivamente a necesitar sexo con menores, obsesionados con el sexo, y suele ser en el contexto familiar. Y existen otros circunstanciales que aprovechan una situación concreta para abusar, aunque los niños no son su preferencia sexual. Éstos suelen tener pareja y relaciones sexuales con normalidad, aunque muchas veces tienen pareja para despistar, porque en su interior la tendencia y preferencia es con niños. Suelen ser personas que en su infancia han tenido abusos y lo hacen, sobre todo, de los niños de la familia.

Bueno y, antes de seguir, ¿ en qué consiste el abuso? Es cualquier comportamiento con o sin contacto sexual, aunque sea “consentido” (los niños son manipulados y engañados) con la finalidad de excitarse. Y dentro de la conducta de abusar se incluye enseñar fotos de contenido sexual, hacerlas o hacérselas a sí mismos o con ellos, contarles cosas con temas sexuales... con el fin. como digo. de excitarse mientras lo hacen. La edad típica está entre 30 y 50 años pero en todas existen. Más habitual en hombres, debido biológicamente al mayor nivel de testosterona, lo que dicta la mayor necesidad sexual. Hay también mujeres (aproximadamente un 10 %), que lo hacen fundamentalmente por dinero, como intermediarias entre hombres. Es menos frecuente debido a que apenas tenemos testosterona y al mayor instinto maternal. Todo esto desde el punto de vista biológico porque, repito, que es una psicopatología severa que incluye conciencia de lo que se hace en todo momento.

Aparecen noticias de forma frecuente sobre casos de pederastia, abusos, redes, mafias, profesionales a los que se les presupone la incapacidad de cometer este tipo de delitos, sobre todo por el nivel cultural o moral, como médicos, abogados, altos cargos. Y en el ámbito de la iglesia, aunque es donde parece que más casos se dan, no tiene por qué ser así, pero sí resulta siempre más llamativo y produce más repulsa aún, porque se trata de personas a las que se les atribuyen características de personalidad especiales relacionadas con la bondad y la honestidad además del celibato... Y noooooo, son personas como el resto, exactamente iguales. Si ya lo decía Miguel Payá y Rico, cardenal de Santiago de Compostela, y así añade en su lápida funeraria la expresión latina HOMO TAMEN, que significa “y sin embargo hombre”. Pero no vamos a entrar en cuestiones sexuales y de religión.

Sí que tienen unas características de personalidad pederastas y pedófilos, y lo primero a destacar es que nadie diría que lo son... porque no lo aparentan. Pueden ser de cualquier clase social e intelectual, curas y no curas... Tienen baja tolerancia al estrés, muy pocas habilidades sociales para relacionarse y cero para ligar. Sienten miedo a ser rechazado por una mujer y ¿qué es lo más fácil? Hacerlo con niños. Son personas inseguras, ansiosas, dependientes y con una continua necesidad de aprobación de los demás. Son retraídos, reservados. Muestran frialdad y falta de empatía. Por ejemplo, en una persona con trastorno de personalidad antisocial o en un narcisista, al estar con un niño se autorrefuerzan todo aquello en lo que se sienten incapaces. Con un niño lo consiguen: sienten que dominan, se sienten admirados, no se arriesgan así a la frustración de la negativa de una mujer de su edad, no obtienen negación ni siquiera anticipada y sí la sumisión total. Algunos de los abusados se convierten en abusadores a modo de revancha. No suelen usar la violencia. Suelen haber tenido falta de apego en la infancia, falta de normas morales, escenas violentas en casa. Y, como decía antes, frialdad y ningún sentimiento de culpa. Son egocéntricos, su objetivo es cubrir sus necesidades sexuales o del tipo que sea. Necesitan nuevas emociones y, como también comentaba antes, cuantas más prácticas, más se enganchan, cuanto más sexo más placer y así hasta llegar a las más despiadadas aberraciones.

No encontramos circunstancias fijas a partir de las que se desencadene la primera conducta de este tipo. Puede ser un simple roce, tener a un niño sentado en tus piernas y también por el roce tener una erección... Pero, aunque esto así fuese, luego existe en la persona la conciencia y el autocontrol de tipo moral como para no buscar repetir esa situación y para no masturbarse con el recuerdo de la misma, porque así estaríamos, ahora sí, reforzándola, y si de eso se es capaz es porque existe una psicopatología.

¿Cómo actúan, cómo planifican su operación? Todos , menos los circunstanciales, SON CONOCIDOS, necesitan tener la sensación de control no sólo del niño sino también del entorno para poder manejarse con más libertad, seguridad aparente y poder repetir. Son padres, entrenadores, profesores, tíos, monitores, quienes tienen fácil acceso a los niños, camuflados por la familiaridad o por el trabajo con ellos... Cualquiera que se mueva en el contexto habitual del niño o adolescente. Estudian las carencias y las necesidades, sobre todo afectivas. Cuanta más falta de apego, más dominables. Es muy fácil, les ofrecen lo que buscan, cariño, comprensión, les escuchan si tienen problemas y les ayudan, comparten actividades que le gustan al niño... y siempre con el único objetivo final de excitarse y saciarse sexualmente. No eligen a un niño al azar sino que ven cual o cuáles pueden ser los más fáciles para ellos, se ganan su confianza y crean una coartada con su entorno que pueda justificar estar con ellos sin crear ninguna duda de ningún tipo, más bien al contrario, podemos tener la impresión de que con ellos nuestros hijos están genial. Pues CUIDADO, y no es que tengamos que ser paranoicos y desconfiados, pero esto no es ninguna tontería, con consecuencias gravísimas en el desarrollo emocional de esos niños, así que una dosis de precaución y observación es necesaria, SIEMPRE.

A los niños en estas edades les encanta jugar, tener un cómplice de juegos, les gusta jugar a “guardar secretos” a los padres. Primero les persuaden y después les amenazan. Los niños entran en el abuso con total facilidad, lo viven como una “situación típica de juego” con esa persona concreta y no tienen conciencia de ser abusados aunque, como ya explicaré en le próximo artículo, llega un momento de malestar en en niño que no sabe realmente a qué atribuir y por ahí puede quizás saltar una alarma.

Hay más niñas que niños abusadas y se estima que están en torno al 20-30 %. Algunas veces los psicólogos nos encontramos con conductas y emociones que los propios pacientes no saben a qué atribuir y para nosotros es un indicativo de comenzar a buscar en la historia de esa persona, posibles abusos, y muchas veces, aparecen. El cerebro es inteligente, a veces, para inhibir este tipo de recuerdos, pero no para suprimir las manifestaciones emocionales en situaciones condicionadas. ¡Menos mal!

En el próximo artículo escribo sobre LAS CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DE ESTOS ABUSOS TANTO EN NIÑOS COMO EN ADOLESCENTES. Y padres, por favor, siempre al tanto. La persona más encantadora, sensible, sería, admirable y honesta puede ser el peor enemigo para tu hijo.

Ana M. Ángel Esteban. Psicóloga Clínica, Sexóloga.

 

Tfno:615224680. Facebook: 

https://www.facebook.com/PsicologaClinicaySexAnaMAngel/

 

Consulta en Toledo y online.

 

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