06 de diciembre de 2019
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HABLAMOS DE PSICOLOGÍA

Cómo aumentar la seguridad en uno mismo paso a paso

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Ana M. Ángel Esteban, psicóloga

La autoconfianza o seguridad en sí mismo no es sinónimo de autoestima pero sí una parte muy importante de ella. No conozco a nadie totalmente seguro de sí mismo fuera de algún trastorno psiquiátrico o de personalidad.

 

Puedes sentirte  muy bueno en tu trabajo pero un desastre como pareja, inútil en las relaciones sociales y más. La autoestima es un global, una buena imagen de ti en todos los aspectos de tu persona en interacción con el mundo. Es quererte a tí mismo. Y sobre la seguridad en uno mismo, todos dudamos en algún momento.

La toma de decisiones y la forma de comportarnos que está mediatizada por el miedo a equivocarnos o a no ser lo que se espera, es una señal de las diferencias entre nuestro YO REAL y nuestro YO IDEAL, es decir, diferencias entre de lo que nos sabemos capaces o no, limitándonos por tanto en multitud de acciones. Somos así, nosotros mismos, el principal obstáculo para conseguir lo que queremos. El MIEDO es nuestro principal enemigo, el que nos hace dudar o nos reafirma en el “no puedes”.

La causa son experiencias pasadas y/o  la educación con pocos refuerzos, con pocos reconocimientos. Y si además solo se han recibido críticas cuando creías que estabas haciendo lo correcto, te marcarán para siempre si vienen de determinadas personas.

La seguridad en uno mismo se consigue controlando el pensamiento (y puedes, sin dudarlo) y enfrentándose, aunque sea mínimamente, a las situaciones. Intenta ver los “fracasos”, que nunca son para tanto, como experiencias de aprendizaje, como situaciones de las que poder sacar lecturas y ver qué puedes hacer para mejorar.

No te mortifiques por algo que siempre tiene solución y también otra oportunidad, TÚ PUEDES sin dudarlo. 

No te juzgues como persona por algo que no has conseguido y que no tiene que ver con tu calidad como persona, sino solo con una ejecución en ese específico momento.

Piensa que no todo siempre depende de ti. Puedo asegurarte que pocas cosas dependen de nosotros al 100%.  La suerte también juega su papel.

Plantéate objetivos acordes con tus posibilidades reales, no te exijas ideales de ejecución, porque el fracaso (ahora sin comillas) casi lo tienes y lo tendríamos todos asegurado. Y ya sabes, autoestima a la porra! y al foso, y aún así, no pasa nada; ¡vuelta a empezar!

Intenta buscar un modelo a quien imitar, pero con patrones de comportamiento accesibles y reales.

Deberías tener una “frase mágica” de la que poder echar mano antes y durante esos momentos en los que sientes ansiedad. Siempre con contenido positivo, claro, porque recuerda que TÚ SÍ PUEDES... aunque aún no te lo creas.

Puedes utilizar también algún objeto con funciones de amuleto que te de seguridad.

Necesitamos experiencias de estas, una y otra vez, para poder tener recuerdos de que SÍ HEMOS PODIDO.

No interpretes la ansiedad como malestar sino como EMOCIÓN, porque estás expectante y cuando estás ahí realmente estás emocionado... y ¡muy bien! porque te has lanzado, y verás que siempre es mucho menos malo y mejor de lo que imaginabas previamente, SIEMPRE.

Si queremos conseguir más seguridad en nosotros mismos, ante el miedo tenemos la obligación de la VOLUNTAD de querer enfrentarnos a las cosas, ¡porque SÍ PODEMOS!

Haz una lista de situaciones que te producían ansiedad, a las que te enfrentaste y superaste. Y sé realista, fíjate en lo que sí conseguiste y no en lo que tu crees que pudo ser mejor. Las críticas sobran ahora.

Si no actuamos y no nos enfrentamos, quedará para siempre en nuestra cabeza la idea de que no hemos podido, y esto es falso porque lo que hemos hecho ha sido evitarlo.

Un truco curioso además de hablarse a uno mismo y usar la frase mágica, es adoptar una postura de dominio durante tan solo un minuto, una postura  de victoria como ponernos más erguidos , levantar un poco la cabeza y... vamos..., a por ello!!!

Intenta ser quien aspiras a ser y verás, CRÉETELO porque puedes.

El hecho de enfrentarse a lo que tememos porque queremos conseguirlo aumenta la autoestima automáticamente.

Así que no sé a qué esperas para conseguir TODO, absolutamente todo lo que te propongas; eso sí con realismo, el mismo realismo para todos.

Ana M. Ángel Esteban. Psicóloga Clínica, Sexóloga. Toledo. 615224680

 

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