14 de noviembre de 2019
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HABLAMOS DE PSICOLOGÍA

Cómo afrontar las críticas sin sentirte hundido

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Ana M. Ángel Esteban

Todos hacemos y recibimos críticas y nuestra forma de ser influye en cómo las encajamos, cómo nos enfrentamos a ellas, cómo las hacemos y qué lectura sacamos. La autoestima y la sensibilidad son claves para recibirlas y para hacerlas.

 

La empatía también es muy importante antes de “disparar” porque quién dispone de ella se va a poner en el lugar del otro para intentar que no le lleguen con malestar, aunque, como acabo de decir, la personalidad del que recibe una crítica, por mucho que nosotros la suavicemos, va a determinar el efecto de la misma. Tener autoestima baja y ser muy sensible es la combinación perfecta para sentirse hundido con una crítica. Damos por hecho que lo que estamos escuchando “ES ASÍ”, sin cuestionarlo.

Nos sentimos juzgados porque, en efecto, se nos está juzgando, y aunque sea una crítica constructiva nos llega con malestar porque afecta a nuestros cimientos, ya inestables, consistentes en dudar de nosotros mismos, de lo que hacemos y de lo que valemos. Personalidades así están sometidas permanentemente a los otros, a lo que se les pide y esperan de ellos para evitar precisamente ser criticados. Evitan situaciones y a personas, en vez de aprender a valorarse y a enfrentarse a cada situación.

Aquí toca ir al psicólogo, aunque voy a intentar dar una visión lo más práctica posible, esperando que sirva por lo menos para tomar conciencia de que una crítica ES SOLO LA OPINIÓN de otra persona sobre ti, no sabemos si con intención de herirte o de ayudarte. Entonces, llegados a ese punto, lo primero que tenemos que hacer es “TOMAR DISTANCIA” porque la tendencia espontánea es defendernos. Date un poco de tiempo y no respondas inmediatamente, date cuenta de si es una crítica constructiva que te aporta mejorar con ideas o consejos o si, por el contrario, es una crítica devastadora, que “solo” te critica y te implanta el máximo malestar porque plantea la peor visión de ti. ¡Cuidado!, analiza el contenido. Y por supuesto ten en cuenta la persona de la que viene: ¿es alguien relevante para ti? ¿Es alguien al que ni siquiera conoces? ¿Y si viene de  una persona tóxica, esas de las que aparentemente te quieren pero te confunden y te limitan? Ni los escuches, directamente fuera.

Sí, pero ya te ha dejado “tocado”. Aquí el autolenguaje es importantísimo y valorar la intención de tus actos también es decisivo para protegerte de las críticas. Así que, ANTES DE SENTIRTE MAL Y DAR POR HECHO que el otro lleva razón, piensa que tus palabras o tu comportamiento ha sido con la mejor de las intenciones, independientemente de que desde fuera, por la razón que sea, se valore de otra manera. Y de todas formas sería conveniente preguntar sobre la causa por la que nos critican: “¿Estoy entendiendo tal?”, “¿lo que quieres decirme es cuál?”, para descartar malinterpretaciones. Insisto en que no tienes que responder en el momento porque después vas a ver el tema de otra manera y generarás respuestas más adaptadas para ti y para el otro.

Lo que no puede ocurrir es que te quedes dándole vueltas a algo que te ha desestabilizado: o resuelves o te olvidas. Pasado un tiempo –un día, dos- puedes quedar o llamar a esa persona y explicarle tu postura (si la persona te importa o si la crítica te ha afectado), siempre con educación y asertividad (a veces la falta de respuesta es por no saber cómo enfrentarse sin agresividad a quien nos critica, con lo que habría que aprender habilidades sociales o de comunicación). Al hacer nosotros una crítica, para que se nos escuche, deberíamos hacerlo teniendo en cuenta esto: Si la verbalizamos con imposición, el que escucha la recibe a la defensiva.

Y volviendo a nuestra posición de criticados, si al analizar la crítica ves efectivamente que llevan razón, ¡¡no te agobies, no sientas que eres lo peor!! Piensa SOLAMENTE que te has equivocado, algo natural, y que tienes dos opciones: intentar recomponer, resolver o cambiar la situación o disculparte si no tiene vuelta atrás. Humillarte y anularte como respuesta sólo va a darle pistas al otro de cómo va a poder manipularte en el futuro. Y si ves que no llevan razón, la mejor respuesta será: “Bueno ese es tu punto de vista ….”, por ejemplo. Así que antes de “aceptar” una crítica y sentirte lo peor de lo peor, levanta un muro de protección y ponte a pensar.

Y si teniendo en cuenta esto sientes que no vas a poder controlar y controlarte ante una crítica, deberás plantearte una cita con el psicólogo para contarle estas experiencias y reforzar la autoestima y la asertividad.

Ana M. Ángel Esteban. Psicóloga Clínica, Sexóloga. Toledo. 615224680

 

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